Eduardo Rojas Briales
Profesor de la Universitat Politècnica de València y exsubdirector general de la FAO
¿A qué se debe la intensidad de estos tres incendios?
"La voracidad de los incendios que afectan a Toledo, Madrid y Ávila responde a una acumulación de factores entre los que destacan dos años seguidos muy lluviosos con un súbito parón de lluvias en mayo y la llegada inmediata del verano con altas temperaturas constantes y baja humedad. A ello se suma que se trata de la zona del sistema Central con menor precipitación por la reducción de la altitud de las cotas más altas y, por ello, una vegetación más xerófita y proclive a quemar que en otras áreas del sistema Central.
A todo ello se une un desplazamiento hacia el norte del contraalisio (viento de origen tropical seco y cálido del SW) en los últimos años que se precipita a tierra en zonas elevadas al sur del carrusel de borrascas templadas y que se conoce bien en Tenerife y La Palma, en los incendios de los pinares más elevados. Finalmente, la fuerte presión inmobiliaria de Madrid y la calidad de estos paisajes ha generado muchas construcciones dispersas en parte anteriores a una regulación urbanística moderna y que comportan muchos riesgos y distracción de efectivos".
¿Qué papel juega el tipo de vegetación de estas zonas?
"Como he indicado, desde la vertical de Ávila ciudad hasta prácticamente El Escorial, el sistema Central se hunde unos 1.000 metros, perdiendo mucha de su capacidad de atracción de lluvia y tormentas, facilitando también el intercambio de masas de aire más cálidas y secas desde el sur. Con ello desaparecen los elementos templados y de alta montaña (pino silvestre, rebollo…) para ser sustituidos por pino pinaster y piñonero, además de encina. Adicionalmente, los suelos no retienen mucha agua ni nutrientes y son bastante superficiales".
Están afectando a la interfaz urbano-forestal. ¿Cómo proteger a las viviendas y al entorno?
"Un primer paso es dotarse de normativa autonómica orientada a prevenir incendios en las zonas de interfaz urbano-forestal adaptadas a cada territorio y legislación. Seguidamente, exigir a los ayuntamientos de forma individual o conjunta disponer de planes para prevenir y minimizar incendios de interfaz en un sentido integral, ofreciendo ayudas para su ejecución, especialmente, a los ayuntamientos más pequeños y con menor capacidad económica. Dentro de las actividades previstas debe preverse formación y simulacros con los vecinos, especialmente, en relación con la evacuación cuando se requiera. Hay comunidades autónomas que han avanzado mucho en este ámbito y podrían utilizarse de referencia con las adaptaciones necesarias".
¿Qué puede hacerse para que las llamas no causen tantos daños?
"Implementar los planes indicados y, en el caso de casas aisladas, revisando la vegetación y elementos ligeros de madera o plástico existentes para impedir que el fuego afecte a las viviendas. Igualmente, complementar la infraestructura para asegurar siempre una doble salida/entrada y señalización adecuada".