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Pablo Irimia

Neurólogo especialista en el diagnóstico y tratamiento de las cefaleas

El artículo usa una metodología impecable y está publicado en una revista de impacto. Los autores analizan la influencia de la exposición a determinadas partículas liberadas por los incendios como desencadenante de cefaleas primarias de gran intensidad que requieren atención en urgencias. Observan un incremento de la proporción de pacientes que acuden a urgencias que se relacionan con la presencia de estas partículas liberadas por el fuego. La idea de fondo es que la inhalación de estas partículas podría ser un desencadenante de crisis intensas de cefalea. 

Limitaciones: cuando se habla de cefaleas primarias, se incluyen muchos tipos de dolor. Cada tipo de dolor de cabeza primaria tiene unas causas distintas y encontrar un desencadenante común dentro de un grupo tan heterogéneo resulta sorprendente. Dicho esto, lo que podrían tener en común es el desencadenante del estrés. El incendio podría aumentar la ansiedad de las personas y podría ser responsable del desarrollo de una crisis de cefalea más intensa de lo habitual. También vivir de cerca una situación catastrófica a veces genera que las personas interpreten síntomas que tienen habitualmente como más graves y necesitan acudir a urgencias para que su médico confirme que se trata de una cefalea primaria.

ES