El humo de los incendios forestales se asocia con más visitas a urgencias por migrañas y cefaleas, según un estudio
Un equipo de Canadá ha analizado casi un millón de visitas a urgencias por migrañas o dolores de cabeza que tuvieron lugar entre 2010 y 2023 en dos provincias canadienses durante la época de mayor riesgo de incendios forestales. Sus análisis muestran que la presencia de partículas pequeñas de menos de 2,5 micras (PM2.5) procedentes del humo de los incendios se asoció con un aumento en las visitas a urgencias por migrañas y cefaleas. El estudio se publica en JAMA Network Open. En España, el Ministerio de Sanidad ha publicado unas recomendaciones sanitarias de actuación frente a incendios forestales. La Comunidad de Madrid, con varios frentes activos, ha compartido este vídeo con consejos de seguridad y protección.
Belvis - Incendios
Robert Belvís
Jefe clínico de la Unidad de Cefaleas y Neuralgias en el Servicio de Neurología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN)
El trabajo es de buena calidad. Encaja con la evidencia, pues ya había sido valorada la exposición al humo de incendios como factor de agravamiento de la migraña y otras cefaleas primarias previamente en estudios australianos, norteamericanos y coreanos.
El humo porta probablemente partículas capaces de activar el sistema trigeminovascular, que es el principal sistema que activa los dolores de cabeza.
Es estudio analiza casi un millón de visitas a urgencias por cefalea en Alberta y Ontario (Canadá) durante 13 años (2010-2023) y observa que los días en los que hubo incendios hubo más consultas por migraña y otras cefaleas primarias en urgencias.
No es un estudio descriptivo, sino que analiza la concentración de partículas en el aire con diámetro aerodinámico igual o menor a 2,5 micras (conocidas como PM2.5) los días sin y con incendios forestales en esas provincias, y observa que los días de incendios hay más consultas por cefaleas a urgencias. Es, por tanto, un estudio caso-control, lo cual le da más fuerza estadística al resultado final que si fuera un mero estudio descriptivo.
Con tan solo un incremento de 5 micras/metro cúbico de exposición (de PM2.5) se incrementan en un 6 % las consulta a urgencias.
Esta conclusión es importante desde el punto de vista estratégico para los servicios de urgencias en países como el nuestro, en el que los incendios son una lacra estival.
[En cuanto a posibles limitaciones] El tamaño de la muestra no minimiza algunas limitaciones, como, por ejemplo, la preexistencia de cefaleas en los pacientes que consultaron.
Tampoco se analizó la cercanía a los incendios de los pacientes y de los servicios de urgencias dentro de esas dos extensas provincias: Ontario y Alberta.
Por último, en todos los incendios no se libera el mismo tipo de partículas al aire en función del tipo de bosque quemado, construcciones humanas quemadas o vehículos (que contienen sustancias químicas), etc. No obstante, como aproximación es un estudio muy correcto.
Irimia - Incendios
Pablo Irimia
Neurólogo especialista en el diagnóstico y tratamiento de las cefaleas
El artículo usa una metodología impecable y está publicado en una revista de impacto. Los autores analizan la influencia de la exposición a determinadas partículas liberadas por los incendios como desencadenante de cefaleas primarias de gran intensidad que requieren atención en urgencias. Observan un incremento de la proporción de pacientes que acuden a urgencias que se relacionan con la presencia de estas partículas liberadas por el fuego. La idea de fondo es que la inhalación de estas partículas podría ser un desencadenante de crisis intensas de cefalea.
Limitaciones: cuando se habla de cefaleas primarias, se incluyen muchos tipos de dolor. Cada tipo de dolor de cabeza primaria tiene unas causas distintas y encontrar un desencadenante común dentro de un grupo tan heterogéneo resulta sorprendente. Dicho esto, lo que podrían tener en común es el desencadenante del estrés. El incendio podría aumentar la ansiedad de las personas y podría ser responsable del desarrollo de una crisis de cefalea más intensa de lo habitual. También vivir de cerca una situación catastrófica a veces genera que las personas interpreten síntomas que tienen habitualmente como más graves y necesitan acudir a urgencias para que su médico confirme que se trata de una cefalea primaria.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- No aleatorizado
- Humanos
Dales et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- No aleatorizado
- Humanos