Javier Baena Preysler
Catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid
¿El estudio es de buena calidad?
“Sí, se trata de un trabajo serio acometido fundamentalmente por un grupo de paleogenetistas con amplia experiencia y una buena relación con grupos de investigación sobre la temática”.
¿Tiene alguna limitación que haya que tener en cuenta?
“Sí, lamento argumentar siempre en la misma línea que es la falta de cruce de datos genéticos con la información arqueológica que tenemos sobre esta área de estudio. Por lo general, los trabajos presentados en revistas de alto impacto suelen preponderar la información obtenida a través de los análisis genéticos frente a los integrales o a aquellos que tengan en consideración datos arqueológicos. Ello no empaña el valor de este trabajo que, sin duda, a escala genética resulta de gran interés”.
¿Qué implicaciones tiene y cómo encaja con la evidencia existente?
“Es muy interesante ya que nos permite entender modelos demográficos y de comportamiento que pueden correlacionarse con variables a escala arqueológica y contribuyen a entender los procesos de territorialización, movilidad y extinción en estos grupos”.
El trabajo argumenta que los neandertales eran genéticamente diversos, lo que contradice que la baja variabilidad genética fuera la principal causa de su extinción. ¿Podría este resultado cambiar la teoría sobre el final de los neandertales?
“No está del todo claro el grado de variabilidad y su relación con el aislamiento de estos grupos. En todo caso, el trabajo deja la puerta abierta a considerar los factores culturales como detonantes del proceso de extinción y aislamiento, y descarta otras propuestas previas”.