José María Bermúdez de Castro
Profesor de Investigación del CSIC y Coordinador del Programa de Paleobiología del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Burgos
El artículo de Hublin et al. es excelente. Describe una pieza muy importante del rompecabezas que nos acercará al origen del Homo sapiens y el Homo neanderthalensis, ya que hay muy pocos registros del final del Pleistoceno inferior al principio del Pleistoceno medio en África y Europa.
Creo que los fósiles de ThI-GH podrían estar cerca del último ancestro común de los neandertales y los humanos modernos (LCA), como es el caso de los fósiles de Homo antecessor (Gran Dolina-TD6). Sin embargo, los dos hipodigmas se han encontrado en un “callejón sin salida”: la Península Ibérica y el norte de África. Sigo pensando que el Oriente Próximo, nexo entre África y Europa, es una región ideal para encontrar el LCA. Sé que hay falta de pruebas, y tendremos que esperar a encontrarlas.
Por otro lado, sería muy importante que el equipo que excava en ThI-GH encontrara restos faciales para comprobar su hipótesis. En el Homo antecessor, los restos faciales fueron decisivos en las conclusiones sobre la proximidad de esta especie al LCA.