Unos fósiles de homínidos descubiertos en Marruecos podrían ser de ancestros muy cercanos a los humanos modernos

Un equipo internacional con participación española ha analizado unos restos de homínidos descubiertos en Casablanca (Marruecos) y ha concluido que podrían ser ancestros muy cercanos a los primeros humanos modernos. Los fósiles son de una época cercana a la del Homo antecessor hallado en Atapuerca —hace unos 773.000 años—, pero son morfológicamente distintos. Según los autores, que publican los resultados en Nature, ofrecen pistas sobre el último ancestro común compartido con neandertales y denisovanos, y respaldan un origen africano, en lugar de euroasiático, para el H. sapiens. 

07/01/2026 - 17:00 CET
mandíbula

Mandíbula de 773.000 años de antigüedad ThI-GH-10717 procedente de Thomas Quarry en Marruecos. Crédito: Hamza Mehimdate, Programme Préhistoire de Casablanca.

 

 

Reacciones

Carles Lalueza - homínido Marruecos

Carles Lalueza-Fox

Director del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y especialista en técnicas de recuperación de ADN en restos del pasado

Science Media Centre España

Las nuevas evidencias, basadas en mandíbulas, no descartan la posibilidad de que una morfología facial como la de Homo antecessor sea un candidato mejor para el ancestro común de Homo sapiens, neandertales y denisovanos. Sí que certifica diferencias entre los fósiles del norte de África y de Europa hace unos 800.000 años, que ponen de manifiesto la complejidad de ese período, todavía poco conocido.

En todo caso, me viene a la memoria un conocido aforismo en paleoantropología, que dice que “mientras que el cráneo es la creación de Dios, la mandíbula es el trabajo del diablo”; seguramente tendremos que esperar a descubrir cómo era el cráneo de estos individuos para clarificar las posibles relaciones con H. antecessor.

No declara conflicto de interés
ES

José María Bermúdez de Castro - homínido Marruecos

José María Bermúdez de Castro

Profesor de Investigación del CSIC y Coordinador del Programa de Paleobiología del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), Burgos

Science Media Centre España

El artículo de Hublin et al. es excelente. Describe una pieza muy importante del rompecabezas que nos acercará al origen del Homo sapiens y el Homo neanderthalensis, ya que hay muy pocos registros del final del Pleistoceno inferior al principio del Pleistoceno medio en África y Europa. 

Creo que los fósiles de ThI-GH podrían estar cerca del último ancestro común de los neandertales y los humanos modernos (LCA), como es el caso de los fósiles de Homo antecessor (Gran Dolina-TD6). Sin embargo, los dos hipodigmas se han encontrado en un “callejón sin salida”: la Península Ibérica y el norte de África. Sigo pensando que el Oriente Próximo, nexo entre África y Europa, es una región ideal para encontrar el LCA. Sé que hay falta de pruebas, y tendremos que esperar a encontrarlas. 

Por otro lado, sería muy importante que el equipo que excava en ThI-GH encontrara restos faciales para comprobar su hipótesis. En el Homo antecessor, los restos faciales fueron decisivos en las conclusiones sobre la proximidad de esta especie al LCA.

No declara conflicto de interés
ES

Juan Ignacio Morales - homínido Marruecos

"Es un trabajo de muy buena calidad, especialmente por cómo ancla estos fósiles en un contexto estratigráfico y cronológico sólido, algo crucial cuando hablamos de ~773.000 años. Lo más interesante es que rellena un vacío clave del registro africano justo cerca del intervalo en el que la genética sitúa la separación entre el linaje que acabará en Homo sapiens y el clado neandertal–denisovano. En ese sentido, los homininos de Casablanca pueden leerse como un ‘equivalente africano’ de Homo antecessor (Atapuerca): dos ventanas casi paralelas a ambos lados del Mediterráneo, con evolución en mosaico, pero con TD6 apuntando más hacia la trayectoria neandertal y Casablanca hacia la africana. Aun así, el conjunto es parcial (mandíbulas, dientes y vértebras) y no permite identificar al ‘último ancestro común’ como tal, que sería una población, no un individuo”.

¿Es un trabajo de buena calidad?

“Es un trabajo de muy buena calidad y, sobre todo, muy bien construido para un tramo cronológico donde la incertidumbre suele ser máxima. Su fortaleza principal es que ancla los fósiles en un contexto estratigráfico y cronológico muy consistente (en torno a la transición Matuyama–Brunhes) y, a partir de ahí, despliega un análisis anatómico comparativo detallado. Dicho de forma sencilla: no “presenta unos huesos”, sino que los sitúa con bastante precisión en el tiempo y los hace entrar de lleno en el debate sobre cómo se diversificaron los linajes humanos en África y Eurasia”.

¿Cómo encaja con la evidencia existente y qué implicaciones podría tener?

“Encaja en un problema clásico: el vacío de fósiles africanos bien datados alrededor del final del Pleistoceno inferior e inicio del Pleistoceno medio, justo en el intervalo en el que se estima que tuvo lugar la divergencia entre el linaje africano que acabará dando Homo sapiens y el clado euroasiático (neandertales/denisovanos). En ese sentido, el hallazgo funciona como un punto de referencia esencial. Además, la comparación con Homo antecessor (Atapuerca, TD6) es especialmente útil: los homininos de Casablanca podrían entenderse, en términos generales, como un “equivalente africano” de H. antecessor, en el sentido de que ambos representarían formas evolucionadas de H. erectus s.l. en dos extremos del Mediterráneo en fechas cercanas, con una anatomía en mosaico (rasgos arcaicos combinados con rasgos más derivados). La diferencia interesante es direccional: H. antecessor muestra rasgos que lo sitúan, en conjunto, más cerca de la trayectoria neandertal euroasiática, mientras que Casablanca se interpreta como más próximo a las poblaciones africanas que desembocarán en H. sapiens. Esto refuerza la idea de que la diferenciación regional entre Europa y el norte de África ya estaba en marcha muy temprano y pone el foco en el Magreb como región clave para entender esa fase de diversificación.

Un aspecto particularmente sugerente es si los restos de Thomas Quarry (África) y los de Gran Dolina (Europa) serían las formas humanas más cercanas al último antepasado común de sapiens y neandertales. Son, probablemente, dos de los mejores candidatos fósiles para aproximarnos a poblaciones cercanas a esa divergencia, sobre todo por su posición temporal. Pero conviene matizar algo importante: el “último antepasado común” no es un individuo, sino una población o conjunto de poblaciones, y es muy difícil que un fósil concreto sea “el” antepasado común. Lo que sí aporta este trabajo es situar a Casablanca muy cerca del punto de separación entre linajes africanos y euroasiáticos y ofrecer un contraste informativo con Atapuerca TD6: dos ventanas casi paralelas, a ambos lados del Estrecho, sobre el tramo evolutivo que precede a la diferenciación clara entre neandertales y sapiens”.

¿Hay limitaciones importantes que haya que tener en cuenta?

“Sí, y decirlas no resta importancia. Primero, el conjunto fósil sigue siendo parcial, lo que limita comparaciones con otros fósiles clásicos del Pleistoceno medio (como Kabwe o Bodo) y obliga a sostener parte del argumento en regiones anatómicas concretas. Segundo, el contexto tafonómico sugiere acumulación por carnívoros y parte del material histórico tiene una procedencia estratigráfica menos segura, de modo que no todas las piezas pesan igual en la interpretación. Y tercero, aunque el anclaje cronológico principal es convincente, algunas aproximaciones de datación complementaria pueden aportar lecturas más tensas o deben interpretarse como edades mínimas, lo que aconseja mantener prudencia con afirmaciones demasiado taxativas”.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Juan Luis Arsuaga - homínido Marruecos

Juan Luis Arsuaga

Paleontólogo y director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos

Science Media Centre España

Me parece un artículo muy interesante en relación con un tema que investigamos en Atapuerca: la separación evolutiva de neandertales y sapiens y el último antepasado común. Habrá que comparar estos nuevos restos norteafricanos con los fósiles de Homo antecessor en Atapuerca. 

No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
Early hominins from Morocco basal to the Homo sapiens lineage
    • Artículo de investigación
    • Revisado por pares
Revista
Nature
07/01/2026
Autores

Hublin et al. 

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
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