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Carles Lalueza-Fox

Director del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y especialista en técnicas de recuperación de ADN en restos del pasado

Las nuevas evidencias, basadas en mandíbulas, no descartan la posibilidad de que una morfología facial como la de Homo antecessor sea un candidato mejor para el ancestro común de Homo sapiens, neandertales y denisovanos. Sí que certifica diferencias entre los fósiles del norte de África y de Europa hace unos 800.000 años, que ponen de manifiesto la complejidad de ese período, todavía poco conocido.

En todo caso, me viene a la memoria un conocido aforismo en paleoantropología, que dice que “mientras que el cráneo es la creación de Dios, la mandíbula es el trabajo del diablo”; seguramente tendremos que esperar a descubrir cómo era el cráneo de estos individuos para clarificar las posibles relaciones con H. antecessor.

ES