José A. Morales-García
Investigador científico en enfermedad de Parkinson de la Universidad Complutense de Madrid
Se trata de un estudio observacional muy interesante por su tamaño, más de 500.000 adultos de entre 30 y 79 años seguidos durante unos 12 años y, sobre todo, porque aporta una posible explicación a una asociación que conocemos desde hace décadas: las personas fumadoras presentan un menor riesgo de desarrollar enfermedad de Parkinson.
La novedad es que los autores han medido directamente el monóxido de carbono (CO) exhalado y han encontrado que, incluso entre personas que nunca han fumado, unos niveles más elevados de CO se asocian con un menor riesgo de párkinson. Esto plantea la posibilidad de que el supuesto efecto protector del tabaco pueda estar relacionado con el CO y no necesariamente con la nicotina. Es una hipótesis interesante, además, porque los efectos potencialmente neuroprotectores del CO ya se habían observado en modelos experimentales.
El estudio es sólido por su gran tamaño, su carácter prospectivo y la medición objetiva del CO, pero hay que ser prudentes con la interpretación. Al tratarse de un estudio observacional, demuestra una asociación, no una relación causal. Por tanto, estos resultados no significan en ningún caso que fumar sea beneficioso o que se deba fumar para prevenir el párkinson. El tabaquismo sigue siendo una causa importante de cáncer, enfermedad cardiovascular y mortalidad. Además, los participantes del estudio son población china, con unas características genéticas, ambientales, hábitos de consumo y patrones de exposición al humo y a la contaminación que pueden diferir de los de otras poblaciones. Por ello, es prudente no extrapolar directamente estos resultados a otras poblaciones hasta disponer de estudios que reproduzcan la asociación en diferentes contextos.
Lo más interesante desde el punto de vista clínico es que estos resultados apoyan la investigación sobre el posible uso terapéutico de dosis muy bajas y controladas de CO. Es una vía prometedora, pero todavía experimental y sin ninguna aplicación clínica inmediata.