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Josep Maria Suelves

Investigador del Behavioural Design Lab en el UOC eHealth Center, vocal de la junta directiva de la Sociedad de Salud Pública de Cataluña y de Baleares y vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

De acuerdo con los datos de 2024 publicados por el Ministerio de Sanidad, el 53,8 % de la población española de 15 a 64 años habría participado en algún juego de apuestas en los 12 meses previos (56,1 % de los hombres y 51,5 % de las mujeres).  Algunas personas que juegan continúan apostando a pesar de que ese comportamiento les causa diferentes problemas, en lo que se denomina un trastorno por juego que se asemeja a la adicción a sustancias psicoactivas como la nicotina, el alcohol y otras drogas. Además, el trastorno por juego se asocia a un mayor riesgo de padecer otros trastornos mentales, llevar a cabo conductas suicidas, así como problemas sociales y pobreza.  

El estudio que acaba de publicarse aporta datos que muestran las características de la población sobre la que impactan las campañas de publicidad de juegos de apuestas a través de las redes sociales. A diferencia de otros trabajos que se han basado en autoinformes obtenidos en encuestas, en las que se pregunta a los participantes si recuerdan haber visto los contenidos de determinadas campañas de publicidad, los investigadores analizaron datos proporcionados por Meta (la compañía que gestiona redes sociales como Facebook e Instagram) sobre las características de los individuos que visualizaron campañas publicitarias impulsadas por empresas de apuestas de Irlanda. Entre los resultados obtenidos destaca especialmente el hecho de que la publicidad sobre juegos de apuestas fue visualizada más frecuentemente por los hombres que por las mujeres (2,3 veces más hombres que mujeres), y que las personas entre 25 y 34 años representaban más de la tercera parte del total de impactos de las campañas.  

Estos resultados ayudan a conocer el impacto de las campañas de promoción y pueden contribuir a explicar la predominancia masculina en la prevalencia de los trastornos por juego.

ES