Juli Peretó
Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Valencia
Para empezar, debo decir que Kate Adamala es muy conocida en el campo de la biología sintética y con muchas iniciativas internacionales, es una persona que tiene mucho impulso. El trabajo que están haciendo público por esta vía un poco heterodoxa —no a través de una revista, sino a través de una plataforma de prepublicación y sin revisión por pares— es un logro que, de confirmarse que todo está correcto, es importante, es un punto de inflexión en el campo.
Ya llevamos varios. Craig Venter ya propuso varias estrategias de construcción de células artificiales. La diferencia fundamental es que esta, en lugar de ir de arriba abajo, de células conocidas del tipo micoplasma, que son pequeñitas, y reducción de esas células, lo hace al revés: construcción de abajo arriba, bottom up, con elementos tomados de otras células, enzimas, ribosomas, etc. Es una estrategia complementaria.
Los resultados que exponen me parecen bastante espectaculares porque con un número de ingredientes relativamente reducido consiguen que las células se dividan. No tiene mucha continuidad porque el sistema no es capaz de mantenerse por mucho tiempo, pero bueno, es un primer paso importante.
Yo creo que hay que destacar eso, que no están diseñando de cero una célula, pero sí construyéndola a partir de sus componentes mínimos necesarios para que manifieste esas propiedades que ellos describen, con todas las cautelas porque el trabajo, como digo, está siguiendo una vía heterodoxa de difusión, pero creo que es importante señalarlo.
Me parece que es un trabajo espectacular dentro de la estrategia de la biología sintética.