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Julián Pérez-Villacastín
Catedrático de Cardiología de la Universidad Complutense de Madrid y jefe de Servicio de Cardiología en el Hospital Clínico San Carlos
El artículo es muy interesante y de buena calidad, lo que no quiere decir que se puedan aplicar sus resultados de forma directa a nuestra población española de personas en torno a 50 años. Se trata de una muestra de población muy seleccionada que incluye a individuos que seguramente están más en forma que la mayoría de personas de su edad. Al estar más en forma, me atrevería a decir que seguro que tienen unos hábitos de vida también más saludables.
En resumen, y simplificando mucho los resultados, las conclusiones que extraigo yo para mi práctica clínica serían las siguientes:
- La recomendación de 150 minutos de ejercicio vigoroso a la semana sigue siendo superválida para la población general y ojalá lo cumpliéramos todos. Con esto seguramente se disminuyen más del 10 % los problemas cardiovasculares (en este estudio se habla de una reducción del 8-9 %, pero dado el sesgo que hemos comentado antes es muy probable que infravaloren el beneficio).
- El hacer más ejercicio (y llegar a 10 horas semanales) probablemente sea mejor en una población que ya tiene una buena forma física.
- Al hacer más ejercicio probablemente se mejore la elasticidad (y el remodelado positivo) tanto del corazón como de las principales arterias. Eso justificaría que se mejorara aún más la prevención de problemas cardiovasculares y, sobre todo, de insuficiencia cardiaca. La insuficiencia cardiaca, a pesar de una aparentemente buena contracción de los ventrículos, es uno de los principales problemas cardiacos y una de las causas que se postulan es la ‘rigidez’ del corazón debida, entre otras cosas, a la falta de ejercicio. Este artículo yo creo que apoya esta hipótesis de que, al realizar más ejercicio, mantienes más ‘elástico’ el corazón y disminuyes la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardiaca.
ES