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Mariano Esteban

Virólogo del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC)

Science Media Centre España

La viruela del mono se identificó inicialmente en humanos en 1970. En 1980 se declara la erradicación de la viruela en humanos. Se había ya observado que un virus distinto al virus de la viruela, pero muy relacionado, del mismo género orthopoxvirus, estaba presente en África Central y de África del Oeste.

Hay casos esporádicos, mayoritariamente en África, en cientos de personas todos los años. Varias veces ha habido casos también esporádicos en EE.UU. o Reino Unido y ahora van apareciendo en otros países como España.

Si el virus es el del Congo, puede provocar una mortalidad del 10 % en las personas infectadas. Es más letal que el de África del Oeste, cuya letalidad es del 1 %.

La preocupación sería mayor si no tuviéramos con qué defendernos, pero sí tenemos con qué defendernos. En la OMS, de cuyo comité asesor soy miembro, nos reunimos todos los años para ver casos de viruela del mono y la posibilidad de que haya riesgo de casos de viruela humana en caso de bioterrorismo. Tenemos dos centros autorizados por la OMS para la viruela humana: uno está en Rusia y otro en Atlanta. En este comité lo que hacemos es valorar qué investigación es necesaria realizar con el virus de la viruela para protegernos mejor en caso de que pueda ocurrir algo.

Eso lleva implícito que los procedimientos de defensa contra el virus de la viruela humana son los mismos que contra la de mono porque la enfermedad es muy semejante en cuanto a la diseminación del virus, la infección por vía orofaríngea, nasal, en humanos. Luego el virus va a través del sistema linfático a distintos órganos: bazo, hígado, riñones… va infectando la mayor parte del organismo, luego vuelve otra vez a la sangre y se manifiesta en las partes externas de la piel: extremidades, tronco y cara.

Se extiende por contacto, fluidos corporales, vías respiratorias, en forma de partículas… Tiene muchas formas de transmisión, pero no es tan transmisible como el SARS-CoV-2 o la gripe.

Lógicamente tenemos que defendernos. Gracias a ese seguimiento que se hace todos los años podemos decir que tenemos vacunas frente a la viruela de mono. Hay una vacuna aprobada hace poco tiempo que se ha demostrado eficaz frente a esta viruela. También tenemos dos antivirales aprobados por la FDA contra la viruela humana: tecovirimar y brincidofovir, con dos modos de acción diferentes.

Tenemos métodos de diagnóstico rápido y tenemos antivirales y vacunas. La población debe estar tranquila porque disponemos de herramientas para luchar contra este virus. Es importante transmitirle a la sociedad que estamos preparados para combatir este virus si se extendiera más en la población. Transmitir tranquilidad y que la población se sienta protegida porque gracias a la ciencia se han podido generar estrategias de control de este virus. Los virus están con nosotros y tenemos que mantener la vigilancia para un diagnóstico rápido, un seguimiento y la investigación necesaria para mejorar su control y tratamiento.

No declara conflicto de interés
ES