Marta Ferragut Ortiz-Tallo
Profesora titular del área de Metodología de las Ciencias del Comportamiento en la facultad de Psicología y Logopedia de la Universidad de Málaga
La exposición de los menores de edad a posibles experiencias de abuso y explotación sexual ha atravesado una barrera protectora a través del uso de internet y la expansión de accesibilidad al contenido online de los menores en todo el mundo. El entorno mediado por la tecnología ha demostrado ser un entorno de gran vulnerabilidad debido a la posibilidad de anonimato para los agresores y de acceso a cualquier víctima potencial desde kilómetros de distancia y en la intimidad de los hogares, lo que proporciona una falsa sensación de seguridad. Este es el eje vertebral de este estudio cuyas fortalezas estriban en la inclusión de una muestra muy amplia de menores de edad a lo largo de muchos países diferentes.
Los autores incluyen análisis relevantes que dan lugar a algunas conclusiones fundamentales. Cabría destacar el hecho de que las tecnologías permiten experiencias abusivas a los menores de las que los adultos responsables no están siendo conscientes. Hay una importante dificultad para reportar estas experiencias, pedir ayuda e incluso detectarlas, ya que se puede tender a minimizar lo ocurrido o a que las víctimas se sientan culpables por participar. Se hace especialmente importante el hecho de que los adolescentes son quienes mayores probabilidades o prevalencia de este tipo de abuso tienen y que no hay diferencias entre géneros, siendo una experiencia generalizada y accesible para cualquier menor de edad.
Las limitaciones más importantes están relacionadas con las posibilidades de estudio futuras y la importancia de continuar en esta línea: la posibilidad de generalizar a otras culturas y países occidentales, y la inclusión de las posibles variables que prevengan o dificulten este tipo de experiencias como los controles parentales o el acceso a la tecnología en menores de edad. Es un estudio con importantes implicaciones dejando constancia de que hay un importante abuso oculto, que no se reporta ni se detecta, al cual no se da importancia, pero que puede causar importantes problemas en el desarrollo de los menores en todo el mundo.