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José Prenda

Catedrático de Zoología en el departamento de Ciencias Integradas de la Universidad de Huelva

La acción de la especie humana está repercutiendo en la biodiversidad planetaria. El metabolismo masivo del primate desnudo consume recursos (espacio, alimento, materiales de todo tipo) y libera subproductos (tóxicos, nutrientes, materia orgánica) que directa o indirectamente limitan, impiden o dificultan la vida de otros muchos seres que conforman la biosfera. El resultado está siendo la Sexta Extinción provocada por una sola especie en apariencia consciente, de la que se tiene un conocimiento insuficiente en términos de su impacto taxonómico. Se extinguen organismos nunca antes descritos, completamente desconocidos. Algunas de estas desapariciones pueden estar comprometiendo a categorías taxonómicas por encima del nivel de especie, lo que sería de especial gravedad. En ocasiones lo que se extingue no es solo una especie particular, sino un género, una familia o incluso más. El jarabugo es un pequeño pez, un ciprínido endémico muy amenazado de la cuenca del Guadiana, solo presente en algunas localidades de este río ibérico. Esta especie, Anaecypris hispanica, pertenece a un género monoespecífico, que si se extinguiese se producirían dos pérdidas: la de la especie y también la del género. No hay más representantes dentro del mismo. Sin embargo, el barbo cabecicorto, por ejemplo, otro endemismo exclusivo de la misma cuenca, perteneciente al género Luciobarbus, coexiste en el Guadiana con otros dos barbos del mismo género. Su extinción, irreparable como especie, tendría menos consecuencias taxonómicas que la del jarabugo porque aún habitan en este río otros dos Luciobarbus (amén de otros en otros ámbitos, tanto ibéricos, como fuera de la península). 

Wiens y cols. observan que la ciencia, con la incorporación de nuevas herramientas, nuevas tecnologías y suficiente disponibilidad presupuestaria, está ampliando a un ritmo acelerado el conocimiento que se posee de la biodiversidad, de la riqueza de la vida en la Tierra. Esto podría generar la falsa impresión de una ralentización del proceso de extinción masivo que la humanidad ha desencadenado. Nada más lejos de la realidad. Simplemente, se posee un conocimiento limitado de la riqueza de la vida y solo se computa lo conocido, que a su vez está aumentando de forma manifiesta. Los autores del artículo estiman que cada año se describen más de 700 nuevos géneros, más de 20 familias y más de 3 órdenes, siempre asociados al hallazgo de nuevas especies. En el caso de la categoría inferior, este proceso, estadísticamente, es parcialmente dependiente del conocimiento acumulado: se describen más géneros de grupos con más especies, la mayoría artrópodos. Sin embargo, para los rangos taxonómicos superiores, familia, orden o clase, las descripciones se llevan a cabo principalmente entre los grupos menos conocidos, habitualmente seres microscópicos marinos o parásitos dependientes de un hospedador. 

Las estimaciones vigentes del valor de la biodiversidad global son de 8,75 millones de especies. Una implicación muy notable de este trabajo, de gran importancia, eleva considerablemente este dato. La aceleración en la descripción de diferentes niveles taxonómicos, de especie a clase, debe obligar a revisar los cálculos para el cómputo de la biodiversidad planetaria, que sería muy superior a la estima referida, probablemente de decenas, si no de cientos de millones de especies. 

Habida cuenta de la mucho mayor relevancia de la extinción de un rango taxonómico superior, Wiens y cols. rematan el artículo apelando a centrar el esfuerzo investigador en la descripción de la biodiversidad menos conocida entre las categorías superiores para las que apenas existen datos, antes de su extinción prematura. Siempre será más difícil que órdenes o familias bien estudiadas proporcionen nuevas ventajas de utilidad a la humanidad que las más raras. La pérdida del jarabugo sería en cierto modo más irremediable que la del barbo cabecicorto, aunque nunca debieran extinguirse ninguna de las dos por efecto de una especie que es capaz de anticipar las consecuencias de sus actos.

ES