Roberto Rosal
Catedrático de Ingeniería Química del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá
El artículo presenta una gran calidad científica y contiene importantes innovaciones metodológicas en cuanto a la estimación de las emisiones globales de plástico a través de los ríos. En concreto, y en comparación con modelos previos como el de Meijer et al., presenta una base empírica muy amplia respaldada por un gran número de observaciones directas. Si bien Meijer et al. ya demostraron que la contaminación por plásticos llega de tierra adentro a través de muchos ríos y no solo de unos pocos, los autores de este artículo introducen la variable temporal al considerar el transporte en pulsos inducido por episodios de lluvia extrema, lo que dota a sus estimaciones de un gran realismo físico.
Los autores estiman que los ríos vierten al océano algo más de un cuarto de millón de toneladas de microplásticos (partículas menores de 5 mm), cifra equivalente a aproximadamente la cuarta parte del millón de toneladas anuales estimado por Meijer et al. para la basura plástica flotante formada sobre todo por objetos mayores. Esta estrecha proporción sugiere, por un lado, que el transporte de plásticos de mayor tamaño sufre una retención física en cuenca debido a la vegetación de ribera o sedimentos, y, por otro, la notable aportación de fuentes directas de microplásticos y de partículas en el rango milimétrico transportadas eficazmente durante las crecidas.
La resolución del marco analítico lo hace particularmente interesante, si bien mantiene incertidumbres relevantes: principalmente la conversión de concentración numérica (partículas por metro cúbico) a masa mediante el supuesto de que el peso de las partículas individuales sigue una distribución estadística log-normal, y la menor interpretabilidad física intrínseca a los modelos de aprendizaje automático estadístico (machine learning). Los resultados confirman que el 96 % de las emisiones fluviales de microplásticos proceden del sur global, con el sudeste y este de Asia aportando más de la mitad de la carga total. El estudio concluye que, a menos que se evite la sobreproducción de plásticos y se mejore con rapidez la gestión de residuos, los episodios de lluvias seguirán impulsando el vertido de microplásticos desde los ríos hacia el océano. La referencia al cambio climático es inevitable actualmente.