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Salvador Peiró

Epidemiólogo, investigador en el Área de Investigación en Servicios de Salud y Farmacoepidemiología de la Fundación para el fomento de la investigación sanitaria y biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO) y director de Gaceta Sanitaria, revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)

El informe no es un manuscrito científico, sino un informe que analiza el (demoledor) impacto acumulado de más de dos años de conflicto en la vida de los niños y niñas palestinos (sobre todo en Gaza) y orientado a informar a responsables políticos, agencias internacionales y opinión pública.

Dentro de ese marco, el trabajo es de buena calidad. Está bien estructurado, se apoya en fuentes institucionales sólidas (agencias de la ONU, ONG internacionales, datos administrativos) y combina de forma coherente información cuantitativa con evidencia cualitativa procedente de entrevistas y testimonios sobre el terreno. El enfoque es consistente con los estándares habituales de este tipo de informes.

El informe describe una situación de deterioro extremo de las condiciones de vida, marcada por la violencia continuada, la escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y la interrupción casi total del sistema educativo, además de subrayar el impacto emocional y social del conflicto en los niños. Sus resultados encajan con la evidencia acumulada sobre el impacto de los conflictos armados prolongados en la infancia, especialmente en lo relativo a desnutrición, trauma psicológico y pérdida de oportunidades educativas, aunque el escenario reportado no tiene precedentes recientes, mostrando que de forma generalizada se han destruido las infraestructuras educativas y sanitarias y se ha bombardeado entornos urbanos densamente poblados. La destrucción va mucho más allá de los datos esperables en un conflicto convencional o los reportados en conflictos recientes (Irak, Afganistán, Siria) que parecían especialmente crueles.

La principal aportación del informe es integrar las dimensiones educación, salud y bienestar psicosocial, y mostrar cómo sus efectos se refuerzan mutuamente. Las implicaciones son fundamentalmente políticas y humanitarias, reforzando la urgencia de proteger a la población infantil, garantizar el acceso a servicios básicos y evitar que la interrupción educativa tenga efectos irreversibles a medio y largo plazo.

Como la mayoría de informes elaborados en contextos de guerra activa, presenta limitaciones relevantes. La recogida de datos es necesariamente incompleta, existe una fuerte dependencia de fuentes secundarias y de estimaciones indirectas, y no siempre es posible verificar de forma independiente la información procedente del terreno. Probablemente, estas limitaciones tienden a infraestimar la magnitud de los problemas. Además, algunas cuantificaciones (ej., las pérdidas educativas) se basan en supuestos razonables pero simplificados. Estas limitaciones, aunque pueden afectar a algunas cifras, no invalidan las conclusiones generales del informe sobre la insuficiencia del esfuerzo local sin un incremento sustancial y sostenido de la ayuda internacional, tanto para la respuesta inmediata como para la recuperación educativa a medio y largo plazo.

ES