Xabier Pereda Suberbiola
“Es un artículo muy interesante porque se describe por primera vez la presencia de Diplodocus, uno de los dinosaurios más conocidos por el gran público, en un yacimiento europeo. La investigación está basada en el hallazgo en un yacimiento del Jurásico Superior de Teruel de una porción de columna vertebral, concretamente de 14 vértebras caudales y varios arcos hemales (región de la cola). Hasta la fecha, el material asignado a diplodócidos hallado en yacimientos ibéricos (y europeos en general) es bastante fragmentario (con excepción de Dinheirosaururs en Portugal). Por tanto, se trata de un descubrimiento relevante”.
¿La investigación es de buena calidad?
“Sin duda. Los autores del artículo son especialistas de reconocido prestigio y han publicado numerosos artículos sobre las faunas de dinosaurios del Jurásico Superior de Teruel. En este trabajo, los autores realizan comparaciones detalladas del material con otros diplodócidos y realizan un análisis filogenético que lleva a identificar los fósiles hallados en Teruel como pertenecientes al género Diplodocus”.
¿Cómo encaja con la evidencia existente?
“Encaja bien. Este trabajo se añade a informaciones previas sobre la presencia de dinosaurios ‘transatlánticos’ o intercontinentales presentes tanto en la formación Morrison de Norteamérica como en yacimientos ibéricos (de Portugal y España) durante el Jurásico final. Es el caso de los terópodos Allosaurus, Ceratosaurus y Torvosaurus y del tireóforo Stegosaurus (algunos de ellos son también dinosaurios icónicos). La presencia intercontinental de otras formas como el ornitópodo Camptosaurus y el saurópodo Supersaurus es objeto de debate”.
¿Hay que cambiar los libros de historia/paleontología?
“No, pero no deja por ello de ser un trabajo de gran interés. Normalmente los buenos artículos de paleontología suponen aportaciones que contribuyen a un mejor conocimiento científico. Son muy pocas las publicaciones que “cambian los libros de historia o de paleontología””.
¿Qué implicaciones tiene?
“La primera implicación es la presencia de Diplodocus en Europa, algo de por sí ya novedoso. Permite añadir un nuevo género a la lista de dinosaurios intercontinentales conocidos tanto en Norteamérica como en Europa. Además, incrementa la diversidad de dinosaurios en el Jurásico Superior de Iberia”.