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Mónica Martínez Haro

Científica Titular del CSIC en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos en el área de Ecotoxicología

Se trata de una investigación de gran relevancia y calidad basada en la toxicidad total aplicada (TAT), un indicador medioambiental que permite predecir el impacto potencial de los fitosanitarios en la biodiversidad. Este indicador se calcula a través del consumo de fitosanitarios en agricultura y la toxicidad de estos para diferentes grupos de especies no objetivo. Es un indicador que resulta, por tanto, de gran utilidad en el contexto del Marco Global de Biodiversidad de las Naciones Unidas, donde se estableció el objetivo de reducir los riesgos de los fitosanitarios en un 50 % para 2030. En este contexto, esta investigación analiza a nivel mundial la tendencia de este índice para 625 fitosanitarios, entre 2013 y 2019, y lo normalizan espacialmente, lo que le confiere mayor grado de predicción a gran escala.  

A grandes rasgos, los resultados obtenidos describen que la TAT está aumentando a escala global para la gran mayoría de los grupos de especies incluidas en los análisis. Estos resultados podrían estar, en parte, subestimados considerando que los datos de consumo por cultivo y país suelen ser limitados o incompletos y no siempre por fitosanitario, lo que dificulta una correcta evaluación. Por otra parte, se encuentran en línea con las tendencias decrecientes descritas en numerosas especies, tanto de invertebrados como vertebrados y plantas, asociadas a paisajes agrícolas de todo el mundo. 

Actualmente se consumen cerca de cuatro millones de toneladas de fitosanitarios en todo el mundo, el doble que en los años 90 y con tendencia creciente. Son cada vez más los estudios que alertan sobre la detección de residuos de fitosanitarios en una gran variedad de matrices ambientales y biológicas, incluidas humanas. Los fitosanitarios son sustancias químicas de síntesis diseñadas para actuar de forma letal sobre organismos diana, pero con capacidad de actuar de forma subletal y silenciosa, a través de otros mecanismos en organismos no diana. Esto significa que los efectos de los fitosanitarios en organismos no diana pasen en gran parte desapercibidos, lo que hace que la contaminación por fitosanitarios sea una contaminación en gran parte infravalorada, pero de gran relevancia en la salud global de los ecosistemas. 

En definitiva, se trata de un trabajo clave que alerta sobre la necesidad urgente de llevar a cabo medidas sustanciales a nivel mundial, como la diversificación agrícola, una gestión menos intensiva del suelo, una mayor conversión a agricultura ecológica o el cambio a fitosanitarios menos tóxicos, entre otras, si se quiere lograr el objetivo de las Naciones Unidas de salvaguardar la biodiversidad.

ES