Pilar Sandín
Investigadora científica en la Unidad de Productos Fitosanitarios del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC)
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15) ha establecido como objetivo reducir en un 50 % los riesgos asociados al uso de pesticidas para 2030, y adoptó en 2025 (COP16.2) un nuevo indicador basado en la toxicidad total aplicada (TAT, por sus siglas en inglés). El presente estudio, llevado a cabo por el grupo de investigación del Dr. Ralf Schulz, realizó un amplio y robusto análisis en el que aplica el indicador TAT a escala global para el periodo 2013–2019 para medir el impacto de pesticidas en el ecosistema. El estudio combina datos mundiales de uso de 625 pesticidas con potencial riesgo ambiental con ocho grupos de especies, integrando la información de siete autoridades regulatorias, lo que garantiza una alta representatividad global. El enfoque TAT se fundamenta en dos tipos principales de información: datos de uso de pesticidas y métricas de toxicidad. No obstante, la relación entre el uso de pesticidas y los impactos sobre la biodiversidad es compleja y está modulada por múltiples procesos. Existen otros indicadores que tratan de predecir concentraciones ambientales y compararlas con umbrales de toxicidad, aunque dichos enfoques requieren un elevado número de variables, muchas de las cuales aún no están disponibles a escala global.
J. Wolfram et al. [los autores de este estudio] calculan el TAT por país, cultivo, grupo de especies y pesticida. Sus resultados muestran que, durante el periodo estudiado, el TAT aumentó en 6 de los 8 grupos de especies analizados. La intensidad máxima de TAT se observa en países como Brasil, China, Argentina y Estados Unidos. Sin medidas adicionales, solo un país (Chile), de entre los 65 países con datos nacionales disponibles (que representan el 79,4 % de la superficie cultivada mundial), alcanzaría el objetivo de reducir a la mitad el riesgo de los pesticidas para 2030. En cuanto a los cultivos, las frutas, hortalizas, maíz, soja, arroz y otros cereales aportan conjuntamente entre el 76 % y el 83 % del TAT global.
Los autores destacan que se requieren más intervenciones, especialmente en los países con tendencias crecientes de TAT, para revertir los niveles de toxicidad total aplicada a valores registrados años o incluso décadas atrás. Este cambio implica continuos esfuerzos que incluyan soluciones biológicas integradas, tecnologías de precisión, prácticas agrícolas adecuadas y políticas públicas de apoyo. Reducir la toxicidad de las mezclas de pesticidas es fundamental para alcanzar el objetivo de Naciones Unidas, lo que hace necesario restringir el uso de compuestos altamente tóxicos y considerar la sustitución por nuevos pesticidas con menor riesgo. En este sentido, la sustitución de pesticidas por alternativas no químicas ha demostrado ser eficaz en algunos contextos, como reflejan diferentes estudios. Estrategias, como la diversificación de cultivos y una mejor gestión del suelo, pueden contribuir a reforzar la biodiversidad sin comprometer los rendimientos.
De forma general, los autores ponen de relieve que los valores de TAT están aumentando en numerosos países, cultivos y grupos de especies, y se prevé que continúen al alza debido a factores como la expansión de las tierras agrícolas, la intensificación de la producción y la creciente resistencia de las plagas. La reducción de la dependencia de los pesticidas químicos exige una voluntad política equiparable a la aplicada en las políticas de mitigación del cambio climático.
Finalmente, los autores enfatizan la necesidad de validar los indicadores de riesgo de plaguicidas. Para ello, consideran esencial priorizar la recopilación y el intercambio de datos, incluyendo las mediciones de exposición, las métricas de biodiversidad y otros parámetros relevantes. Este esfuerzo de mejora de la base de datos permitirá una mejor toma de decisiones basada en la evidencia, aumentando la eficacia de las políticas y estrategias destinadas a reducir los impactos de los pesticidas sobre la biodiversidad.