Anna Cabré
Científica del clima asociada a la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos)
El estudio indica que aproximadamente el 50 % de la aceleración reciente del calentamiento global puede atribuirse a la reducción de aerosoles atmosféricos en los últimos años. Estos aerosoles, generados principalmente por la contaminación industrial y el transporte marítimo, ejercían un efecto de enfriamiento al reflejar la radiación solar y modificar las propiedades de las nubes. Al disminuir estas emisiones debido a políticas de calidad del aire y razones de salud pública, ese enfriamiento ‘enmascarado’ se reduce, contribuyendo de forma significativa al calentamiento observado.
Es importante seguir reduciendo estos contaminantes, ya que tienen un impacto muy elevado en la salud humana; sin embargo, al mismo tiempo, es fundamental representarlos correctamente en los modelos climáticos futuros. Además, una parte relevante de la respuesta climática aún está en desarrollo debido a la inercia térmica del océano, que retrasa durante décadas la manifestación completa del calentamiento. Todo ello subraya la necesidad de una mitigación más ambiciosa.