Esther López-García
Profesora e investigadora de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad Autónoma de Madrid
En este trabajo se intenta responder a la pregunta clásica sobre si los estilos de vida, en particular la dieta, son capaces de modificar nuestra predisposición genética a ser más longevos. Los investigadores analizan los datos de un gran estudio en UK, con información de dieta y características genéticas en más de 100.000 participantes. Después de un seguimiento de unos 10 años, encuentran que aquellos que siguen una dieta saludable, definida de cinco formas diferentes, tienen menor riesgo de morir prematuramente, independientemente de si sus genes son más o menos ‘longevos’.
Este trabajo pone de manifiesto la relevancia de la dieta saludable para conseguir una vida más longeva.