Graciela Gómez Nicola
Profesora titular del departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la Universidad Complutense de Madrid
A pesar de la crisis de biodiversidad global impulsada por la actividad humana, esta investigación ofrece una perspectiva optimista sobre nuestra comprensión del mundo natural. El estudio destaca que, además de las pérdidas, el árbol de la vda sigue creciendo a una velocidad asombrosa, gracias al descubrimiento de nuevas especies y la descripción de nuevos rangos taxonómicos superiores, como familias, órdenes o clases. En apenas cinco años la ciencia ha logrado avances significativos, estableciendo 700 géneros nuevos cada año y más de 20 familias. Este hallazgo impulsa un cambio de paradigma, que propone priorizar la identificación y conservación de los niveles superiores a la especie. El objetivo es preservar la diversidad filogenética y comprender mejor la historia evolutiva de la vida en la Tierra.
Tal como destaca el artículo, todavía queda una vasta biodiversidad por identificar, especialmente en grupos menos estudiados, como los microorganismos o especies que viven en ambientes menos accesibles, como océanos o cuevas. Esta biodiversidad oculta, que no se detecta a simple vista, requiere una identificación urgente antes de que desaparezca debido a los impactos humanos. Hasta la fecha, la estimación más aceptada sitúa en 8,7 millones el número de especies en el planeta. Sin embargo, el trabajo de John J. Wiens y sus colaboradores sugiere que esta cifra podría ser significativamente superior. Para confirmar esta hipótesis, los autores recalcan la necesidad de un mayor esfuerzo en la descripción de taxones con apoyo filogenético, exigiendo un rigor y consenso taxonómico que nos permita entender la verdadera magnitud de la vida en nuestro planeta.