Ángel Borja
Investigador principal en el área de Gestión Ambiental de Mares y Costas de AZTI y editor jefe de la revista Frontiers in Ocean Sustainability
El informe es una continuación de los informes que Copernicus ha ido publicando en los últimos 10 años. Los datos utilizados son de dominio público y permiten la reproducibilidad de la investigación realizada. En este sentido, considero que la investigación es robusta y actualiza la situación del mar global y localmente. Esto hace que sea un artículo muy oportuno para saber a qué nos enfrentamos. Sin embargo, es verdad que parece que los datos estudiados llegan hasta 2024 (al menos es lo que dice en la mayor parte de los casos), mientras que 2025 y 2026 han seguido escalando la situación en temas como la subida del nivel del mar, los eventos extremos y las olas de calor, como se ha visto recientemente en informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el World Ocean Assessment de la ONU o el informe de la World Weather Attribution, que llega a analizar hasta el inicio de este verano.
En general, el informe viene a añadir, de manera estructurada, nuevas evidencias a lo que ya se conocía, como que las olas de calor marino, los eventos extremos y la subida del nivel del mar se están incrementando en las últimas décadas/años y que estas tienen un origen antropogénico. Respecto a las implicaciones que estos fenómenos tienen, los autores hacen un buen repaso a muchas, con un lenguaje asequible para la ciudadanía.
Me resulta de particular interés el hecho de que destaquen la subida del nivel del mar en el oeste del Mediterráneo o algún evento extremo que hemos sufrido en la península ibérica. Estos efectos los estamos viendo ya desde hace varios años y con seguridad se van a incrementar (como lo han hecho en 2025-2026), pero parece que es un problema que la sociedad tiende a minimizar (por ejemplo, los problemas combinados de subida del nivel del mar y eventos extremos, que están erosionando las cosas del Mediterráneo y aún hay quien se empeña en volver a reconstruir en lugares que sin duda van a desaparecer). Es posible que todo esto se vea incrementado el año que viene, con el Superniño que se ha formado en el Pacífico y que está teniendo consecuencias importantes para los recursos y los bienes en numerosas partes de este océano, pero que sabemos que acaban extendiéndose a todo el océano globalmente.
En relación con el informe, no veo limitaciones importantes que haya que tener en cuenta.