El calor contenido en los océanos alcanza su nivel más alto, según el último informe de Copernicus

La décima edición del Informe Copernicus sobre el Estado del Océano alerta de que estos se calientan a un ritmo alarmante, con consecuencias para la vida marina, las costas y las comunidades de todo el mundo. Elaborado por Mercator Ocean International y con contribuciones de 125 especialistas de diferentes países, el trabajo utiliza datos satelitales, in situ y de modelización para mostrar que el calor global del océano lleva acelerándose desde 1960 y en 2025 alcanzó su nivel más alto. De España, el informe destaca el impacto de la borrasca Louis de finales de febrero de 2024, con olas de más de ocho metros en algunos puntos, cortes generalizados de electricidad, problemas graves en dos puertos y una víctima mortal. En cuanto al Mediterráneo, aunque el nivel del mar está subiendo a un ritmo similar en el Mediterráneo occidental y oriental, el ritmo de aceleración en la parte oriental es mucho más pronunciado, según el documento. 

mapa

Copernicus Ocean State Report.

Reacciones

Carlos García Soto - informe océanos Copernicus

Carlos García-Soto

Investigador del CSIC, responsable de la Unidad de Evaluación del Sistema Océano-Clima y colaborador en procesos internacionales de Naciones Unidas sobre cambio climático y océanos

Science Media Centre España

El valor de esta décima edición del Copernicus Ocean State Report (OSR10) no está solo en documentar un océano en transformación, sino en mostrar cuánto mejora nuestra capacidad de interpretar esos cambios cuando disponemos de observaciones sostenidas y de diferentes formas de medirlos. El paso de conocimiento a acción es, de hecho, uno de los ejes del informe. Pero esa traducción hacia la decisión exige conservar las diferencias entre escalas, lugares y tipos de riesgo: una tendencia global o regional no determina por sí sola cómo se materializarán sus consecuencias en una costa concreta.  

Las tendencias globales indican hacia dónde cambia el océano; el riesgo se decide muchas veces a escala local. El Mediterráneo lo muestra con claridad. La subida del nivel del mar no es uniforme ni lineal: el Mediterráneo occidental se ha acelerado desde comienzos de este siglo, mientras que el oriental ha mostrado una trayectoria más variable y una aceleración reciente; además, la evolución local puede apartarse temporalmente de la tendencia de la cuenca. La borrasca Louis ofrece otra demostración. Langosteira y Tarragona superaron ambos sus umbrales históricos del percentil 99 de viento y oleaje, pero los impactos fueron distintos: en Langosteira el episodio fue más prolongado, unas 33 horas, mientras que Tarragona sufrió un periodo más corto, pero más intenso. La orientación de los puertos y la configuración de sus diques explican buena parte de esa diferencia. Un mismo episodio extremo no produce necesariamente el mismo riesgo cuando cambian las condiciones locales. 

En ese sentido, la ficha titulada Spain debe leerse como un ejemplo de conocimiento en acción, no como una síntesis representativa de todo lo que el propio informe muestra sobre el océano alrededor de España. El OSR10 contiene, además, un indicador mejorado de extremos de temperatura superficial para la región península ibérica–golfo de Vizcaya–Irlanda, que combina varios productos de observación e incorpora explícitamente su incertidumbre; analiza también la evolución local del nivel del mar en Barcelona, Ibiza, Mallorca y Melilla. Y, en el contexto mediterráneo, registra un aumento de los días de ola de calor marina, con 2024 alcanzando el mayor número de esos días de las dos últimas décadas y una temperatura media 1,23 °C por encima de la referencia 1982–2024.  

Por eso, una de las enseñanzas más útiles del informe para la adaptación es que pasar de conocimiento oceánico a decisiones no consiste simplemente en trasladar una señal global hacia abajo. Requiere conectar tendencias amplias con observaciones, infraestructuras y condiciones específicas de cada lugar. El cambio oceánico puede ser global; la forma en que se convierte en riesgo —y muchas de las decisiones necesarias para afrontarlo— es necesariamente regional y local.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Ángel Borja - Copernicus calor océanos

Ángel Borja

Investigador principal en el área de Gestión Ambiental de Mares y Costas de AZTI y editor jefe de la revista Frontiers in Ocean Sustainability

Science Media Centre España

El informe es una continuación de los informes que Copernicus ha ido publicando en los últimos 10 años. Los datos utilizados son de dominio público y permiten la reproducibilidad de la investigación realizada. En este sentido, considero que la investigación es robusta y actualiza la situación del mar global y localmente. Esto hace que sea un artículo muy oportuno para saber a qué nos enfrentamos. Sin embargo, es verdad que parece que los datos estudiados llegan hasta 2024 (al menos es lo que dice en la mayor parte de los casos), mientras que 2025 y 2026 han seguido escalando la situación en temas como la subida del nivel del mar, los eventos extremos y las olas de calor, como se ha visto recientemente en informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el World Ocean Assessment de la ONU o el informe de la World Weather Attribution, que llega a analizar hasta el inicio de este verano. 

En general, el informe viene a añadir, de manera estructurada, nuevas evidencias a lo que ya se conocía, como que las olas de calor marino, los eventos extremos y la subida del nivel del mar se están incrementando en las últimas décadas/años y que estas tienen un origen antropogénico. Respecto a las implicaciones que estos fenómenos tienen, los autores hacen un buen repaso a muchas, con un lenguaje asequible para la ciudadanía.  

Me resulta de particular interés el hecho de que destaquen la subida del nivel del mar en el oeste del Mediterráneo o algún evento extremo que hemos sufrido en la península ibérica. Estos efectos los estamos viendo ya desde hace varios años y con seguridad se van a incrementar (como lo han hecho en 2025-2026), pero parece que es un problema que la sociedad tiende a minimizar (por ejemplo, los problemas combinados de subida del nivel del mar y eventos extremos, que están erosionando las cosas del Mediterráneo y aún hay quien se empeña en volver a reconstruir en lugares que sin duda van a desaparecer). Es posible que todo esto se vea incrementado el año que viene, con el Superniño que se ha formado en el Pacífico y que está teniendo consecuencias importantes para los recursos y los bienes en numerosas partes de este océano, pero que sabemos que acaban extendiéndose a todo el océano globalmente.   

En relación con el informe, no veo limitaciones importantes que haya que tener en cuenta. 

Declara no tener conflicto de interés
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Publicaciones
10th edition. The Copernicus Ocean State Report
    • Informe
Autores

Copernicus

Tipo de estudio:
  • Informe
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