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La rápida propagación de los incendios extremos puede provocar cambios en la vegetación a largo plazo

Un estudio publicado en Science Advances ha demostrado que las áreas afectadas por incendios forestales extremos –caracterizados por una rápida expansión y gran dificultad de extinción– tienen una menor cobertura arbórea y una capacidad de recuperación más reducida respecto a incendios menos intensos, lo que puede provocar cambios a largo plazo en la vegetación. El equipo analizó 32,1 millones de hectáreas de bosques de coníferas de Canadá y el oeste de Estados Unidos que sufrieron incendios entre 2012 y 2023. De esa superficie, más de un tercio se quemó tras incendios extremos. En estos casos observaron que, cuanto mayor es la velocidad a la que avanza el frente, mayor es el tamaño, la severidad del fuego y la distancia a las fuentes de semillas de los árboles supervivientes, lo que allana el camino para cambios a largo plazo en la vegetación. 

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Los días de calor podrían durar cuatro horas más a finales de siglo en un escenario de altas emisiones

El calor extremo se está intensificando debido al cambio climático, un calor cuyas fluctuaciones por horas no captan los indicadores de temperatura diarios tradicionales. Una investigación publicada en Nature Climate Change ha analizado datos horarios globales desde 1981 hasta 2023, junto con proyecciones climáticas hasta finales del siglo XXI. Más del 80 % de la superficie terrestre mundial mostró un aumento del calor. En un escenario de altas emisiones, los autores prevén que, para el periodo 2070-2099, cada día de calor podría incluir más de cuatro horas de altas temperaturas adicionales en comparación con los niveles actuales (2001-2023). También prevén que los días sin calor podrían sumar otras tres horas de temperaturas elevadas que, probablemente, no se detectarían mediante las mediciones diarias. Los países de renta baja y media son los más afectados, soportando más de tres cuartas partes de la exposición al calor actual y futura.

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El calor récord de junio y julio intensificó los incendios de España y Francia, como muestran los datos de Copernicus

Europa occidental experimentó el periodo junio-julio más caluroso desde que hay registros, según datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). En julio se produjeron la tercera y la cuarta ola de calor desde mayo, lo que supuso una racha excepcional de calor extremo este verano. En gran parte de la región también persistió y se intensificó la sequía observada en mayo y junio, con precipitaciones o humedad del suelo excepcionalmente bajas en Francia, España, algunas zonas de Alemania y el Reino Unido. Estas condiciones de calor y sequía en Europa occidental provocaron la propagación y la intensificación de los incendios forestales extremos del mes pasado en países como España y Francia, según el informe. 

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Las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios se han intensificado gravemente en España y Francia

En algunas zonas de España y Francia, la intensidad de las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios —calor, sequía y viento— aumentó hasta un 50 % entre 2016 y 2025, en comparación con el período entre 1981 y 2010. Es una de las conclusiones de un estudio elaborado por un equipo con participación española que analizó los registros nacionales de los incendios forestales del sur de Europa: España, Portugal, Francia, Italia y Grecia; junto con datos meteorológicos y climáticos, entre 1981 y 2025. Los datos, publicados en Scientific Reports, muestran que el número de días con condiciones propicias para los incendios también aumentó en algunas zonas de los países. Sin embargo, el número anual de incendios durante la última década fue un 40 % inferior a la del periodo 1981-2010 en todos los países, un descenso que, según los autores, concuerda con una reducción de los fuegos provocados por el ser humano, impulsada por una normativa más estricta.

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Interior declara la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila por tres incendios forestales

La pasada madrugada, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaraba la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila por los incendios forestales de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo. Según el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, los fuegos se encontraban fuera de la capacidad de extinción y representaban una grave amenaza para la población. La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 ha comunicado que, pese a que los trabajos nocturnos han sido efectivos, los incendios siguen sin estar perimetrados ni controlados. Permanecen evacuadas más de 10.000 personas.

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En lo que llevamos de año han ardido casi 120.000 hectáreas en España, de las cifras más altas para esta fecha

Los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS por sus siglas en inglés) de Copernicus muestran que, hasta el 22 de julio, han ardido en España 119.458 hectáreas. La media de hectáreas quemadas de 2006 a 2025 hasta esta fecha se sitúa en 35.736 hectáreas. El incendio de la Sierra Norte de Guadalajara, con más de 30.000 hectáreas calcinadas y que sigue activo, junto con numerosos frentes en otras provincias y el incendio de Los Gallardos (Almería), en el que fallecieron 13 personas, han disparado la superficie quemada.   

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Las olas de calor ya están cambiando el turismo en España: qué sabemos y qué podemos esperar

Diversos estudios muestran que el calor extremo ya influye en las decisiones de los turistas internacionales, que acortan sus vacaciones veraniegas en el Mediterráneo y optan por las coolcations en busca de destinos con climas más suaves. La adaptación climática se convierte en una prioridad y, ante olas de calor cada vez más intensas, puede aumentar el atractivo de la primavera y el inicio del otoño.

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Aire acondicionado frente al cambio climático: ¿indispensable o incompatible?

La climatización de los edificios es necesaria para combatir las altas temperaturas de los veranos, cada vez más largos y calurosos; pero no está exenta de controversia debido a su consumo energético e impacto sobre el medioambiente. Hoy la OMS presenta su nueva guía de planes de acción sobre salud y calor, en la que reconoce que el aire acondicionado es problemático, a la vez que insiste en la necesidad de acceso a estos sistemas para población vulnerable. En una reciente sesión informativa organizada por el SMC España, analizamos su papel en la lucha contra el calentamiento global. 

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El calor en el Mundial de Fútbol de Norteamérica superará los límites para jugar con seguridad en varios partidos

Un análisis de la World Weather Attribution muestra que los jugadores y la afición se enfrentan a un riesgo mucho mayor de sufrir un calor y una humedad extremos en la Copa Mundial de la FIFA 2026 que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Norteamérica, en comparación con el torneo de 1994 celebrado en el mismo continente. El informe analiza la probabilidad de que cada uno de los 104 partidos que se celebrarán en Canadá, Estados Unidos y México cumpla las directrices de seguridad del sindicato de futbolistas FIFPRO. Cerca de una cuarta parte de los partidos se disputarán cuando las condiciones superen los 26 ºC de temperatura de bulbo húmedo un índice que mide la capacidad del cuerpo para enfriarse, que implica pausas para refrescarse. Además, cinco partidos superarán el umbral de los 28 ºC de este indicador que equivalen a 38 ºC con calor seco, un límite que la FIFPRO marca para que se aplacen los encuentros. 

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Las regiones europeas más ricas tienen más riesgo de mortalidad por altas temperaturas, pero no por frío

Las zonas europeas con mayores desigualdades económicas presentan un mayor riesgo de mortalidad tanto por frío como por calor, mientras que las regiones con mayor riqueza tienen mayor riesgo durante los episodios de calor y menos por frío. Así lo revela un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y publicado en Nature Health. Según los autores, la mayor vulnerabilidad al calor de las regiones con más PIB podría obedecer a una mayor presencia de islas de calor y urbanización en esas zonas, mientras que menos riesgo por frío se explicaría por viviendas mejor aisladas y menor pobreza energética. Los resultados se basan en el análisis de una base de datos de mortalidad, que abarca desde el año 2000 hasta el 2019, e incluye a la población urbana y rural de 32 países de Europa. 

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