Carlos Pobes
Científico titular del CSIC del grupo Q-MAD en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA)
Yo ahora me dedico a otras cosas, así que realmente ha sido bastante inesperado, una sorpresa tremenda, una alegría enorme. Además, ha sido muy especial que se lo den solo a Francis Halzen, es el primer Nobel de Física en varias décadas que se otorga a una sola persona, por lo menos desde los años 90.
Es un reconocimiento a esa idea un poco loca de construir un gran telescopio en el Polo Sur. Él mismo, cuando hoy lo han llamado, ha reconocido que no esperaba que la gente lo apoyase. Fue un visionario con un proyecto de ciencia básica muy especial. Imagina todo el trabajo que supone trabajar allí en aquellas condiciones, perforar el hielo 2 kilómetros y medio. Tuvo la visión y también la suerte de que funcionase, que tan solo dos años después de terminar la construcción tuviesen ya unos primeros indicios y que en estos diez años que han pasado, hayan podido confirmar los resultados de esa detección de neutrinos de origen astrofísico, además de todo el abanico que se está abriendo, los nuevos ojos que tenemos.
Ya hay una ampliación aprobada que se ha estado construyendo en esta última campaña, y además hay una propuesta de ampliar y mejorar la parte central para poder detectar más neutrinos y recabar más datos que todavía no está aprobada; de modo que Halzen espera que esto pueda dar un impulso a que se apruebe esa ampliación.