Cristóbal Morales
Responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)
"Al corazón le importa más tu cintura que tu peso", sería el titular. Sabemos, desde hace mucho tiempo, que hay que ir más allá del índice de masa corporal.
Este estudio es de bastante calidad y no nos sorprende, pero nos apoya en la idea mantenida de que, más allá del índice de masa corporal, no importa el peso total, sino dónde está ese peso y, sobre todo, la grasa visceral, que es la que ya sabíamos que era más perjudicial metabólicamente desde el punto de vista cardiovascular. Este estudio es, bajo mi punto de vista, bastante bueno, porque son 20 años, casi 260.000 pacientes seguidos con eventos cardiovasculares y nos dice que podemos recategorizar el riesgo de cada paciente en función de un parámetro tan sencillo como es medir la cintura o la cintura-cadera, que es fácilmente medible en la consulta con una cinta métrica. Más allá de pesar al paciente y calcular el índice de masa corporal, es obligatorio medir la cintura y el índice de cintura-cadera con una cinta métrica, incluso utilizar tecnología avanzada como composición corporal para reclasificar el riesgo.
¿Por qué? Porque hay pacientes sin obesidad, con peso normal o con sobrepeso, que, con una obesidad abdominal elevada, tienen mayor riesgo de estos nueve eventos cardiovasculares mayores que aparecen en este estudio. Incluso en pacientes con índice de masa corporal más elevado, con clasificación de obesidad, pero que no tienen obesidad abdominal, posiblemente porque su peso sea muscular y no sea grasa, vemos que ese riesgo cardiovascular disminuye. Por lo tanto, este estudio nos fuerza a algo imprescindible en las consultas médicas, que es evaluar dónde está la grasa. Hacerlo de manera sencilla puede salvar vidas porque podemos recategorizar el riesgo y tratar a personas que aparentemente podían estar confiadas porque tenían un peso normal, pero un riesgo cardiovascular elevado. Más allá del peso, la grasa abdominal nos puede desvelar el verdadero riesgo cardiovascular oculto.
En resumen, bajo mi punto de vista, es muy relevante e importante. Nuestra cintura (grasa abdominal) nos revela el verdadero riesgo cardiovascular oculto. La báscula no es suficiente y es imprescindible conocer no solo el peso, sino la composición corporal, la grasa abdominal (GA), que es más dañina para nuestro corazón.
Así, el estudio reclasifica a personas aparentemente sanas por IMC (normopeso y sobrepeso) que en función de su grasa abdominal (midiendo su cintura) tienen un riesgo elevado de sufrir eventos cardiovasculares (infarto, ictus o insuficiencia cardíaca un 15 % y un 50 %). Por el contrario, el estudio detectó que un 45 % de las personas con obesidad tienen un índice cintura-cadera bajo, lo que se asocia con un riesgo cardiovascular menor de lo esperado para su peso.