Cristóbal Morales
Responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)
Aquí la noticia sería que no se ha conseguido el objetivo primario, el efecto beneficioso, como ha ocurrido con semaglutida en otras indicaciones. La noticia sería la falta de resultados positivos, lo cual no lleva a desmontar la hipótesis. Seguimos pensando que la neuroinflamación, esa inflamación crónica de bajo grado, pudiese tener un valor en enfermedades como el alzhéimer. En datos experimentales parecía que se apuntaba así.
Por esa hipótesis fue por lo que se lanzó este ensayo clínico, en el cual no se ha demostrado el beneficio. Este estudio clínico era población con enfermedad de Alzheimer inicial, pero con una baja proporción de diabetes y una baja proporción de obesidad. Tenemos que seguir investigando es esta enfermedad tan prevalente.
La ciencia se construye a través de errores y también los resultados negativos son positivos. Quizás deberemos evaluar si en personas con diabetes, con alto riesgo cardiovascular y con inflamación crónica de bajo grado, este tipo de tratamiento pudiese tener algún valor.
En resumen, esto es simplemente un resultado, un dato que nos tiene que hacer seguir investigando con la hipótesis de la neuroinflamación para explorar si hubiese posibles soluciones que pudiesen beneficiar a tanta población con esta enfermedad.