David Galadí-Enríquez
Coordinador de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses y profesor del departamento de Física de la Universidad de Córdoba
Hay que proteger la vista para observar el disco solar. El eclipse de Sol es peligroso no por ser un eclipse, sino porque se trata del Sol. Cualquier mirada dirigida al disco del Sol no oculto requiere protección. Solo se puede, incluso diría que se debe, mirar al Sol sin protección durante los segundos que dure la fase de totalidad del eclipse, mientras el Sol esté cubierto por la Luna. Desde los lugares en los que el eclipse no es total, sino parcial, no hay ningún momento en que sea seguro mirarlo sin protección.
Solo sirven como medio de protección seguro las gafas de eclipse homologadas (ISO 12312-2). Cualquier otro recurso es inseguro y se debe descartar. No hay por qué estar todo el rato mirando las fases parciales del eclipse con las gafas. Basta con mirarlo ocasionalmente, y, entretanto, observar todas las demás cosas que ocurren en el entorno: cambios de temperatura, cambios en la iluminación, en las sombras...
Se pueden preparar experimentos adicionales basados en el efecto estenopeico o de 'cámara oscura': proyectar la imagen del Sol parcialmente eclipsado mediante objetos con orificios (espumaderas, coladores, cartulinas horadadas, huecos entre hojas de un árbol, etc.). Es seguro, espectacular y muy divertido.
Fotografiar un eclipse de Sol es una labor compleja que solo está al alcance de personas experimentadas. Muchas de ellas harán fotos y vídeos espectaculares. El público general hará bien en no intentar captar el fenómeno con recursos elementales como teléfonos móviles y sin experiencia previa: los resultados serán malos y se perderán la experiencia personal de vivir el eclipse. La atención la tenemos que centrar en los astros, el universo, el entorno, y no en un teléfono móvil con el que hacer una fotografía mala.
Quien se vaya a desplazar debe hacerlo con antelación, a ser posible, con un día de margen, y también hay que evitar moverse justo después de que termine el fenómeno, porque se van a producir grandes atascos.