Desarrollan un stent cardiaco pediátrico que crece con el corazón del lechón
Un nuevo stent valvular cardiaco puede expandirse por sí solo, según muestran las pruebas preclínicas realizadas con lechones; el dispositivo pediátrico duplicaba su tamaño a medida que los animales maduraban. Como indican los autores, cuyo estudio se publica en la revista Sciencie Adavances, esto ofrece la posibilidad de adaptarse al rápido crecimiento del corazón de los bebés y niños pequeños con afecciones congénitas. El stent, que se basa en un mecanismo de expansión similar a un resorte, podría eliminar la necesidad de repetir cirugías en pacientes pediátricos.
Rocío García Orta - stent cerditos
Rocío García Orta
Secretaria general de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y jefa de sección de clínica e imagen en el Servicio de Cardiología del Hospital Virgen de las Nieves de Granada
La nota de prensa refleja lo que es el hallazgo fundamental de este estudio, que es que se implanta un stent de nitinol en el tronco pulmonar de unos cerditos de experimentación, constreñido y que este stent se autoexpande con el crecimiento del animal un número importante de milímetros sin necesidad de hacerle nada, que es el objetivo principal.
El estudio es de buena calidad para lo que pretende demostrar, es decir, que el stent consigue lo que se propone, que es adaptarse al crecimiento en una fase preclínica. En este sentido se ha testado de distintas maneras, se han hecho muchos análisis de la física del dispositivo, se ha empezado por pruebas in vitro, después se ha implantado en animales y se ha visto lo que ocurre en el implante agudo. Después se ha hecho el estudio de seguimiento para ver qué pasa con el tiempo.
La conclusión del estudio de que el stent crece con el individuo está bien respaldada porque se ha visto cómo se dilata y se han hecho distintas mediciones.
Tiene también algunas limitaciones. La prótesis que se coloca en esta válvula, cuando se sigue, presenta una disfunción, un ‘pannus’, y la válvula presenta una astenosis moderada. En este sentido, no se puede tampoco decir que elimina cirugías, es decir, todavía tenemos una hipótesis que habrá que probar.
Hay distintos estudios de válvulas expandibles pediátricas, pero es verdad que la mayoría lo que han estudiado es la dilatación de estas válvulas, mediante balón y procedimientos intervencionistas. Este stent lo que aporta es algo novedoso, que es una expansión pasiva del stent sin necesidad de hacer ningún otro tipo de invasión externa.
Realmente es novedoso, pero se ha probado un número muy pequeño de cerdos de experimentación, el seguimiento ha sido muy corto y en ese punto ha aparecido una degeneración, un problema en la válvula con aumento de gradientes. Además, esto se ha probado en cerditos, que no quiere decir que vaya a ser lo mismo cuando se aplique a humanos, y no está claro qué válvula es apta para el funcionamiento de este stent. Por tanto, en realidad, se puede aplicar a lo que es el stent, que era el objetivo del estudio, pero no a una válvula que, hoy por hoy, sustituya a otras válvulas pulmonares.
Habría que confirmar los resultados de este estudio en otros más largos, habría que ver qué válvula realmente se adapta al stent. Efectivamente, si se consigue demostrar en estudios más largos, con una válvula adecuada y, por supuesto, en humanos, podría reducir procedimientos repetidos. El concepto es muy interesante, la posibilidad de un stent que crece espontáneamente es muy interesante, pero, ahora mismo, realmente el impacto clínico real aún no existe. Necesita demostrar que esto dura, que parece que la válvula que esté metida dentro de este stent funciona a medio o largo plazo y que es seguro en niños de corta edad.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Ventura et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares