Graciela Gómez Nicola
Profesora en el departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución e investigadora del grupo de Evolución y diversidad animal y humana
El informe puede considerarse un valioso punto de referencia mundial para la gestión responsable de las especies exóticas invasoras, puesto que está basado en una recopilación actualizada y exhaustiva de las evidencias sobre los impactos en la biodiversidad, la economía, la seguridad alimentaria y la salud pública, obtenidas además en ámbitos tan variados como el científico y académico, el de la gestión y toma de decisiones y el de las comunidades locales. Una de las contribuciones más valiosas del informe es su enfoque transdisciplinar, imprescindible para orientar la gestión de aquí en adelante y para evaluar aspectos menos conocidos hasta ahora, como la relación directa de las especies invasoras con la calidad de vida de los seres humanos o su interacción, muchas veces impredecible, con otros motores del cambio global.
Esta aproximación permite una visión más nítida de la magnitud del problema a escala mundial, ya que constata los impactos ya identificados con anterioridad, pero permite documentarlos y cuantificarlos de manera más precisa y con ello poner en evidencia una situación realmente alarmante, con costes ambientales, económicos y sociales nunca vistos hasta el momento y que crecen de manera exponencial. La situación refleja la aceleración del consumo a nivel mundial, que facilita las invasiones biológicas a través de las vías comerciales y turísticas.
Aunque se trata de un problema global, los daños se sufren a nivel local, por tanto, la sociedad necesita urgentemente información veraz y soluciones, especialmente cuando las invasiones biológicas afectan a su bienestar. El escenario actual debe servir de punto de encuentro para la coordinación y cooperación efectiva a nivel internacional, que profundice en las raíces de este problema y establezca una hoja de ruta común. Por su parte, los estados deben comprometerse y asegurar el cumplimiento de los planes y normativas de gestión de las especies invasoras, destinando recursos económicos suficientes y trasladando a la sociedad un mensaje positivo, poniendo en evidencia los éxitos conseguidos en las aún escasas acciones de lucha contra las especies exóticas invasoras. Existen múltiples herramientas e información suficiente para intentar solucionar esta crisis mundial, pero es urgente una respuesta inmediata y responsable.