Cómo disfrutar del eclipse sin riesgos: la seguridad propia

Para vivir plenamente el fenómeno astronómico de un eclipse total, hay que prepararse con antelación. Lo principal es el cuidado de los ojos, pero hay más riesgos sanitarios que se pueden evitar fácilmente. Explicamos cuáles son las principales precauciones personales a tener en cuenta.

12/06/2026 - 09:40 CEST
El astronauta de la ESA Alexander Gerst y un grupo de niñas y niños observan un eclipse solar en Berlín

El astronauta de la ESA Alexander Gerst y un grupo de niñas y niños observan un eclipse solar en Berlín, Alemania. Fuente: ESA

El eclipse del próximo 12 de agosto es un evento histórico y para todos los públicos. No obstante, existen ciertos riesgos asociados, aunque de fácil prevención.  

Lo principal: tus ojos 

Mirar directamente al sol puede provocar daños en la retina retinopatía solar, los cuales no dependen solo de la sensación de deslumbramiento. Marcelino Núñez, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Extremadura, alerta al SMC España: “No es menos peligroso porque el eclipse se vaya a producir al atardecer. Aunque el sol esté bajo y aparentemente menos brillante, la radiación sigue afectando a nuestra retina. Además, “el eclipse hace que el ojo se relaje y la pupila se dilate, y se puede mirar más tiempo al sol sin molestia aparente, precisamente aumentando el riesgo, añade Núñez. 

La única forma segura de observar el eclipse directamente es usando gafas homologadas ISO 12312-2 con marcado CE o filtros solares astronómicos certificados y que no muestren desperfectos. Estos pueden adquirirse en tiendas especializadas de astronomía y en algunas ópticas y farmacias, entre otras. Las gafas de sol no sirven, aunque sean de buena calidad. Radiografías, CDs y otras soluciones caseras tampoco.

La Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, coordinada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, alerta también sobre el uso de aparatos ópticos sin el filtro adecuado o de gafas homologadas como filtros para los telescopios. Sí hay un instante en el que se puede observar el eclipse directamente, que es precisamente en el momento de totalidad, pero hay que tener cuidado de protegerse en cuanto asome de nuevo el primer rayo.  

Observaciones indirectas 

Otra opción es observar el evento de forma indirecta, algo especialmente recomendable en el caso de los niños, especialmente si aún son pequeños, apunta al SMC España Begoña Nicolás, profesora ayudante doctora del Área de Astronomía y Astrofísica del departamento de Matemática Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela. Entre las posibles técnicas para ello destaca la técnica pinhole.

Este es uno de los métodos más seguros y sencillos. Básicamente consiste en que no se mira al sol; sino que se proyecta su imagen”, dice Núñez. Para ello basta con hacer un pequeño agujero en una cartulina y dejar que la luz del sol lo atraviese y caiga sobre una pared, el suelo o un papel. Allí observaremos cómo la luna va “mordiendo” al sol. Además de su seguridad, permite que varias personas lo empleen a la vez, apunta Nicolás, y puede hacerse con otros objetos con agujeros, como una espumadera, lo que generará varios eclipses en miniatura. 

La técnica pinhole. Fuente: IGN
La técnica pinhole. Fuente: IGN

Cuidado con el móvil 

Nuestros ojos no son los únicos que sufren. Los aparatos electrónicos también lo hacen y, si bien sacar una foto rápida con el móvil no tiene por qué suponer un problema, “si hacemos un vídeo largo apuntando directamente al sol, el astro sí podría sobrecalentar o degradar el sensor de la cámara del móvil. Además, los móviles rara vez captan bien un eclipse sin accesorios; normalmente el resultado es un disco blanco sobreexpuesto”, explica Núñez. 

Elige un sitio adecuado 

Un hándicap de este eclipse es que ocurrirá al atardecer, con el sol muy bajo sobre el horizonte. Hay que buscar un emplazamiento que permita observar el horizonte oeste completamente despejado. Una montaña, edificio o incluso la bruma baja podrían ocultar la totalidad, aunque se esté dentro de la franja correcta. Playas y lugares sin montañas en el oeste serían las ubicaciones idóneas”, dice Núñez. No es necesario, por tanto, subir a lugares elevados, con el consecuente riesgo. Una explanada cercana puede ser un lugar más que perfecto. 

El pasado 29 de abril tuvo lugar el día espejo del eclipse, aquel en el cual el sol se encontraba en la misma posición a la misma hora que la del 12 de agosto.Aquellas personas que se perdieron el día espejo pueden planificarlo mediante aplicaciones que incluyan el relieve del horizonte y, por supuesto, observar el atardecer los días previos. Aunque la altura del sol no sea idéntica a la del día del eclipse, será cercana y nos permitirá confirmar si el horizonte está despejado en dirección oeste desde ese lugar”, afirma la experta.  

El Instituto Geográfico Nacional ha puesto a disposición de la ciudadanía visualizadores del eclipse para conocer a qué hora ocurrirá cada fase del fenómeno y en qué posición se encontrará el sol desde cualquier punto de España. También indica si el eclipse no es visible desde el punto seleccionado por encontrarse fuera de la franja de visibilidad o la presencia de montañas.  

Más allá de lograr la mejor visibilidad, preocupan las incidencias que puedan darse en zonas muy remotas. Por temas de seguridad, se recomiendan aquellas zonas de fácil acceso y que cuenten con servicios mínimos como lavabos, agua, zonas de aparcamiento o cobertura.  

La elección del lugar desde el que observar el eclipse está siendo un tema muy serio y se ha pedido a las administraciones que hagan listados de localizaciones recomendables para realizar la observación”, dice Nicolás. La información está recopilada por comunicades autónomas en la página del Trío de Eclipses. 

Protección ante el calor

Unos días antes del evento, se puede consultar la predicción de Aemet para cada municipio en este enlace y así prepararse para el clima de esa jornada. Dada la fecha, la adversidad climatológica más probable será el calor. Si bien a la hora central del eclipse, más allá de las 20:00 de la tarde, ya no habrá un sol en lo alto que nos dé de lleno, las temperaturas pueden seguir siendo elevadas. También hay que tener en cuenta que el eclipse en muchos casos será el colofón a una jornada de actividades astronómicas.  

Hidratarse con frecuencia el alcohol deshidrata, vestir con ropa ligera y buscar sombras o espacios frescos es clave aquí. Habrá que prestar especial atención a mayores, niños y personas con discapacidad; y conviene recordar no dejar a ninguna persona o animal en un vehículo estacionado y cerrado.   

Las altas temperaturas favorecen que los alimentos se deterioren con mayor rapidez, lo que puede provocar intoxicaciones alimentarias. Por ello, es importante no dejar la comida expuesta al sol.  

Los protectores solares deben aplicarse 30 minutos antes de la exposición solar y renovarse cada dos horas. El índice de radiación UV para ese día puede consultarse en la página de la Aemet 

Las personas que necesiten llevar consigo una medicación deben mantenerla en un lugar fresco. La guía de recomendaciones para la observación segura del eclipse del Ministerio del Interior también recomienda comprobar que el tratamiento no incremente la sensibilidad frente a la radiación ultravioleta.

El calor va acompañado de un aumento de los riesgos de incendio forestal. La normativa española prohíbe cualquier tipo de fuego en áreas forestales durante esta época del año. Con riesgo ‘muy algo’ o ‘extremo’, hay que incrementar las medidas con maquinarias y equipos generen chispas o similar y se prohíben las barbacoas y la quema de restos al aire libre. Además, durante todo el año no se puede lanzar pirotecnia, encender fuegos, tirar colillas al suelo o vidrios que puedan hacer efecto lupa ni aparcar vehículos en zonas que impidan el paso de operativos de lucha contra los incendios forestales. La Aemet cuenta con mapas estatales que incluyen niveles de riesgo de incendio. 

Otros eventos meteorológicos

Por otro lado, el eclipse total puede producir pequeños efectos meteorológicos locales y temporales, especialmente dentro de la franja de totalidad del eclipse, especialmente bajadas leves de temperatura, cambios en el viento o aumento de la humedad ambiental. Además, al ocurrir cerca del ocaso, parte de esos efectos se mezclarán con el enfriamiento natural del final de la tarde”, dice Núñez. “No obstante, debe tenerse en cuenta que se trata de cambios locales y temporales, es decir, no entrañan fenómenos peligrosos o a gran escala”, dice Nicolás. La oscuridad repentina causada por el eclipse sí podría alterar el comportamiento de los animales domésticos. Para evitar sustos, mantenerlos vigilados y controlados. 

La nubosidad sí será decisiva para la observación del eclipse. Al ocurrir con el sol muy bajo, incluso pequeñas nubes en el horizonte oeste pueden arruinar la observación. Si las nubes se convierten en tormenta con lluvias intensas, la mejor solución es refugiarse en lugares altos. Si esta se acompaña de un gran aparataje eléctrico, el lugar más seguro es un coche cerrado con el motor apagado. Protección Civil cuenta con información sobre cómo actuar ante fenómenos meteorológicos adversos, y otros riesgos, en su web 

Picaduras de insectos 

La época en la que tendrán lugar los eclipses es favorable a la picadura de insectos que pueden transmitir enfermedades, como mosquitos o garrapatas. La mejor forma de evitarlas es llevando ropa de manga y pantalones largos y que sean de colores claros. También se pueden utilizar repelentes sobre la piel o, en algunos casos, sobre la ropa. Estos se pueden adquirir en farmacias y parafarmacias. Después de su uso lavarse bien las manos, ya que su ingestión puede ser tóxica.  

Específico para los mosquitos es evitar en la medida de lo posible la proximidad a aguas estancadas. En cuanto a las garrapatas, revisar bien piel y ropa, insistiendo en axilas, ingles, cabello, ombligo, zona posterior de las orejas y alrededor de la cintura y sobre todo si hemos caminado en contacto con la vegetación. Si encontramos alguna garrapata, esta se puede extraer con unas pinzas apoyándolas bien sobre la piel y tirando firmemente hacia arriba para que no se quede ninguna parte dentro, aunque lo preferible es que lo haga un personal sanitario.  Durante los próximos días vigilar si aparecen sarpullidos, enrojecimiento o fiebre.  

Otras picaduras que podemos sufrir son las de avispas, abejas y arañas. La reacción fisiológica dependerá del insecto y de la persona, pero ante una reacción local leve bastará con lavarse la zona con agua y jabón y aplicar hielo o frío para disminuir inflamación y dolor. En el caso de las abejas habrá además que retirar el aguijón. En personas alérgicas es recomendable que lleven consigo su medicación antihistamínica y, ante cualquier complicación, acudir al médico. 

Riesgos de las masificaciones

Las aglomeraciones pueden ocasionar caídas, mareos, episodios de ansiedad o dificultades para acceder a agua y asistencia sanitaria. Se recomienda evitar los lugares masificados en la medida de lo posible y, en caso de asistir, seguir las indicaciones de seguridad de las autoridades. También conviene localizar las salidas de emergencia, los puntos violeta, las zonas de sombra, los aseos y las fuentes de agua.  

En los eventos multitudinarios aumenta además la posibilidad de contagio de enfermedades infecciosas. Se aconseja mantener al día las vacunas, lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar y no acudir si se tienen síntomas de enfermedad respiratoria. 

Por último, y por si a pesar de todo surge cualquier imprevisto, recordemos llevar la medicación y la tarjeta sanitaria, tanto propias como de las personas a cargo.

Artículo redactado por:
Leyre Flamarique Pérez
Leyre Flamarique Pérez
Colaboradora del SMC España

Periodista y comunicadora científica. Graduada en Psicología y máster en Periodismo. Beneficiaria primera edición Ayudas CSIC-Fundación BBVA de Comunicación Científica.

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