Desarrollan un ordenador cuántico de gran precisión
Un equipo internacional ha desarrollado un ordenador cuántico de 98 cúbits —bits cuánticos— que funciona con gran precisión y de una forma que los ordenadores clásicos no pueden reproducir. La demostración se publica en Nature y, según sus autores, pone de relieve el potencial de escalabilidad de este tipo de ordenadores cuánticos, basados en iones atrapados. Sin embargo, los investigadores aseguran que aún quedan retos por superar para determinar si esta tecnología puede aplicarse a sistemas cuánticos aún más grandes.
Carlos Sabín - ordenador cuántico
Carlos Sabín
Investigador Ramón y Cajal en el departamento de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Los ordenadores cuánticos son, desde un punto de vista abstracto, un conjunto de bits cuánticos (cúbits) sobre los que se pueden realizar operaciones (puertas lógicas cuánticas), las cuales pueden afectar a un solo cúbit o a un par de ellos. Este esquema general se puede realizar en distintos sistemas físicos. Los ordenadores cuánticos más famosos, los de IBM y Google, construyen sus cúbits con circuitos eléctricos superconductores. En el artículo que aparece ahora en Nature, de la empresa Quantinuum, se usan, en cambio, los llamados iones atrapados: átomos cargados eléctricamente y controlados mediante láseres. Hasta ahora, en este tipo de aparatos solo se había alcanzado un número de cúbits bajo, pero en este artículo se llega a los 98 cúbits, número ya comparable al de los circuitos superconductores. Además, las tasas de error de las puertas lógicas son extraordinariamente bajas: se alcanza un promedio de 0,08 % de error en las puertas a dos cúbits, comparable e incluso superior a las de los circuitos superconductores. Otra ventaja es que mientras en estos últimos los cúbits están siempre quietos, de manera que las puertas a dos cúbits solo pueden realizarse con los cúbits más cercanos, en el esquema presentado en este artículo los iones se pueden mover, de manera que, en principio, cualquier cúbit puede relacionarse con cualquier otro, lo que da lugar a una configuración más dinámica y flexible.
En cualquier caso, este tipo de ordenador cuántico tiene un largo camino por delante hasta llegar a resolver problemas prácticos y con aplicaciones de interés que no puedan resolver ya los ordenadores convencionales. Los retos son similares a los de sus competidores: cómo aumentar el número de cúbits hasta tener miles o millones de ellos, cómo reducir aún más las tasas de error y cómo corregir errores de manera efectiva.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Ransford et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares