Salvador Peiró
Epidemiólogo, investigador en el Área de Investigación en Servicios de Salud y Farmacoepidemiología de la Fundación para el fomento de la investigación sanitaria y biomédica de la Comunidad Valenciana (FISABIO) y director de Gaceta Sanitaria, revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS)
La decisión de acoger la embarcación es más que razonable desde el punto de vista de salud pública, asistencial y de cooperación internacional. No estamos ante un patógeno con capacidad de diseminación comunitaria y los servicios sanitarios y de salud pública de España están muy capacitados para controlar esta situación.
La gestión adecuada se basa en el tratamiento (en aislamiento) de los casos, la vigilancia de los contactos estrechos y la evaluación epidemiológica de la evolución del brote, sin necesidad de medidas generales a nivel poblacional. Trasladar la embarcación a un entorno sanitario con capacidades epidemiológicas y asistenciales mejora el control del brote, la atención a los potenciales casos, reduce la incertidumbre y permite aplicar medidas proporcionadas al riesgo.