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Antonio García

Profesor Titular de la Universitat Politècnica de València e investigador en el Instituto Universitario de Investigación CMT - Clean Mobility & Thermofluids

Mi impresión inicial es que se trata de un trabajo metodológicamente sólido y bien ejecutado para responder a la pregunta planteada, pero creo que sus conclusiones deben interpretarse con cautela. El análisis se centra exclusivamente en la minimización de las emisiones futuras de CO₂ y considera las emisiones de fabricación del vehículo de combustión como un ‘coste hundido’, lo cual es correcto desde el punto de vista de la teoría de la decisión.  

Sin embargo, deja en segundo plano aspectos relevantes desde la perspectiva de la economía circular, como el aprovechamiento de un vehículo plenamente funcional, el consumo de recursos materiales o de la energía incorporada en su fabricación. Además, sus conclusiones dependen de una hipótesis muy fuerte: que el vehículo de combustión se retira definitivamente del parque móvil y no continúa utilizándose en el mercado de segunda mano. Creo que estas limitaciones deberían tenerse presentes al comunicar el mensaje al público en general.

ES