Maira Bes-Rastrollo
Co-coordinadora del grupo de trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, y miembro de CIBERobn
El estudio publicado en JAMA Psychiatry por Chagwedera y col. como una Research Letter se trata de un ensayo cruzado llevado a cabo en 20 personas con un diagnóstico de depresión (Patient Health Questionnaire-9 >=5), con un consumo elevado de ultraprocesados (UPF) y con, al menos, un problema metabólico (peso elevado, dislipemia, sensibilidad a la insulina o hipertensión) cuya intervención consistió en quitar los UPF de las dietas de dichos pacientes. Los resultados muestran que 19 personas finalizaron la intervención disminuyendo de media el consumo de UPF, además de disminuir los síntomas de depresión y ansiedad. Otro resultado interesante del estudio fue la modesta facilidad para quitar los UPF de la dieta, y, por tanto, la dificultad inherente de seguir una dieta libre de UPF hoy en día.
Se trata de un estudio de tamaño muestral reducido, cuyos menores síntomas de depresión y ansiedad fueron análisis secundarios del ensayo cuyo principal desenlace fue valorar la factibilidad de la intervención cuya duración no aparece en el escrito principal. Por otro lado, teniendo en cuenta los desenlaces estudiados, a pesar de la metodología cruzada, no se puede descartar totalmente que parte del efecto protector observado se deba a un sesgo de atención en el que los participantes simplemente por sentirse atendidos y escuchados podrían mejorar sus niveles de depresión y ansiedad. No obstante, los resultados son consistentes con los resultados previos de estudios longitudinales que asocian un mayor riesgo de depresión en las personas con mayor consumo de UPF, incluidos los resultados obtenidos en una cohorte española: el Proyecto SUN (Gómez-Donoso C, et al. Eur J Nutr 2020).
Por todo ello, los hallazgos sugerentes de este estudio abren la puerta a nuevas preguntas sobre cuál es el posible mecanismo que relaciona un consumo elevado de estos productos con la salud mental y la necesidad de llevar a cabo nuevos estudios prospectivos y ensayos aleatorizados para intentar conocer mejor esta relación y aplicar las medidas preventivas oportunas.