El calor extremo y la contaminación atmosférica exponen a casi el 40 % de la población mundial a niveles peligrosos de ozono troposférico
El análisis Atmosphere Watch, publicado por el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus, muestra cómo este 2026 la contaminación atmosférica ha cruzado fronteras y ha provocado que cerca del 40 % de la población mundial haya estado expuesta a niveles elevados de ozono troposférico. Este contaminante surge cuando otros compuestos nocivos reaccionan con la luz solar y las altas temperaturas. El informe destaca los megaincendios en Francia, España y Bélgica de este verano, que generaron un intenso transporte de humo, lo que afectó a la calidad del aire a miles de kilómetros de distancia. Además, en el conjunto de Europa, las sucesivas olas de calor registradas entre junio y agosto provocaron un aumento de las emisiones de ozono procedentes de fuentes locales, lo que dio lugar a que se superaran los valores límite establecidos para la protección de la salud.