Las regiones europeas más pobres presentan una mayor tasa de mortalidad por contaminación atmosférica

Un estudio liderado por el ISGlobal muestra que las regiones europeas con más pobreza y menor uso de energías renovables registran un mayor riesgo de mortalidad por contaminación del aire. En la investigación, publicada en Nature Medicine, se analizaron 88,8 millones de muertes ocurridas entre 2003 y 2019 en 653 regiones de 31 países europeos, que abarcaron una población de 521 millones de personas. Las zonas con mayor producto interno bruto per cápita, menores tasas de pobreza y mayor esperanza de vida, principalmente las del norte y el oeste, presentaron riesgos más bajos de mortalidad. Otras zonas, principalmente las del sur de Europa, llegaban a duplicar el riesgo asociado.  

19/03/2026 - 11:00 CET
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2026 03 19 contaminación mortalidad Europa Ana Rosa Gamarra

Ana Rosa Gamarra

Investigadora doctora en la Unidad de Análisis de Sistemas Energéticos del CIEMAT

Science Media Centre España

Se trata de un estudio riguroso y de gran relevancia para los responsables políticos y la sociedad en su conjunto, en tiempos en que conviven en el debate social la emergencia climática y el negacionismo, ya que evalúa los cobeneficios y las sinergias entre las distintas políticas de transición hacia un modelo descarbonizado, más sostenible y justo, como son las políticas energéticas, medioambientales y sociales.  

El estudio explora la influencia de las condiciones socioeconómicas y de la adopción de energías renovables sobre las desigualdades territoriales en la mortalidad por exposición a distintas concentraciones de contaminación atmosférica (PM2.5, PM10, NO₂ y O₃). Los datos analizados constituyen una amplia muestra territorial y temporal, usando una base de datos elaborada en el marco de un proyecto europeo, aspectos que dotan al estudio de transparencia y replicabilidad, y aportan solidez y representatividad a los resultados. Los resultados del estudio indican que las regiones más prósperas de Europa, con menor pobreza y mayor esperanza de vida, presentan riesgos inferiores y en descenso, mientras que las zonas menos favorecidas muestran mayores impactos. Por tanto, los investigadores concluyen que la transición a las energías renovables actuaría simultáneamente como motor y modulador, impulsando la reducción de la concentración de los contaminantes estudiados y atenuando los efectos de dicha reducción sobre la mortalidad.  

Estos resultados ponen de manifiesto que las brechas socioeconómicas y energéticas profundizan las desigualdades en salud ambiental y coinciden con otros estudios y publicaciones científicas realizados en Europa, aportando un valor adicional al sustentarse en una amplia muestra de datos y en una regionalización muy detallada. Para la evaluación y formulación de políticas públicas, los resultados subrayan la necesidad de integrar objetivos de equidad social en las estrategias de descarbonización y de reforzar las inversiones en energías limpias en las regiones rezagadas, con el fin de mejorar la calidad del aire y la salud pública en toda Europa.

Declara no tener conflicto de interés
ES

2026 03 19 contaminación mortalidad Europa Yolanda Lechón Pérez

Yolanda Lechón Pérez

Profesora investigadora en la Unidad de Análisis de Sistemas Energéticos del CIEMAT

Science Media Centre España

El estudio destaca por su alta calidad científica y su enfoque innovador al analizar casi 89 millones de muertes en Europa y combinar, por primera vez de forma sistemática, factores socioeconómicos, contaminación del aire y transición energética en un mismo marco analítico. A diferencia de los trabajos previos, que suelen centrarse únicamente en la exposición a contaminantes, este trabajo introduce una dimensión nueva: la vulnerabilidad desigual de la población y su evolución a lo largo del tiempo en conexión con la transición energética. Aunque se basa en modelos y presenta algunas limitaciones, como el uso de datos agregados de energía renovable y el uso de métodos que podrían suavizar variaciones locales, su escala y su enfoque integrado lo convierten en una referencia muy sólida. 

Los resultados revelan una Europa a dos velocidades: las regiones más pobres, sobre todo en el este y el sur, sufren una doble carga, ya que tienen una mayor exposición y un mayor riesgo de mortalidad por contaminación, mientras que las más ricas avanzan más rápido en su reducción. Este patrón concuerda con las evidencias previas, que ya indicaban la existencia de desigualdades en la exposición a la contaminación. No obstante, el estudio va más allá al demostrar que también existen diferencias en la vulnerabilidad y en los beneficios obtenidos de las mejoras ambientales. 

La principal novedad es que la transición energética no solo reduce la contaminación, al disminuir las emisiones procedentes de combustibles fósiles, sino que también se asocia con una menor vulnerabilidad frente a la contaminación, en parte vinculada a mejores condiciones socioeconómicas y ambientales en las regiones más avanzadas en la transición. En otras palabras, no se trata solo de menos contaminación, sino de menor daño para un mismo nivel de exposición. Así, se obtiene una visión más completa y realista de cómo las políticas climáticas pueden traducirse en beneficios sanitarios 

En términos de políticas públicas, el mensaje es claro: la transición energética no solo es una cuestión ambiental, sino también de equidad y salud pública. El estudio sugiere que las políticas deben priorizar las regiones más vulnerables, combinando inversión en energías renovables, mejora de la calidad del aire y refuerzo de los sistemas sanitarios. De lo contrario, la transición podría ampliar las desigualdades existentes. La integración de energía, medio ambiente y salud surge así como una condición clave para una transición justa y efectiva. 

Para España, estos resultados son especialmente relevantes. Al ser un país del sur de Europa, combina episodios frecuentes de contaminación, especialmente de ozono, con desigualdades territoriales. El estudio sugiere que el avance hacia las energías renovables puede aportar beneficios sanitarios adicionales, pero también subraya la necesidad de complementarlo con políticas de salud pública específicas, como podrían ser la vigilancia epidemiológica, los sistemas de alerta temprana ante episodios de contaminación, el refuerzo de la atención sanitaria en poblaciones vulnerables y la coordinación entre políticas ambientales y sanitarias. En este sentido, la transición energética no solo debería entenderse como una estrategia climática, sino también como una herramienta clave para reducir las desigualdades en salud y mejorar el bienestar de la población.

No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
Socioeconomic and energy transition disparities in air pollution-related mortality across Europe
    • Artículo de investigación
    • Humanos
    • Revisado por pares
Revista
Nature Medicine
19/03/2026
Autores

Zhao-Yue Chen et al.

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Humanos
  • Revisado por pares
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