Las ciudades europeas afrontan riesgos para la salud derivados del cambio climático cada vez mayores, pero las medidas de adaptación no van a la par
La adaptación de las ciudades frente al cambio climático no está avanzando al ritmo necesario para proteger a sus habitantes frente al aumento de las olas de calor, las enfermedades infecciosas y la exposición al polen, que afectan cada vez más a la población urbana. Es la principal conclusión de un estudio publicado en The Lancet Public Health, basado en 28 indicadores de más de 850 ciudades europeas, incluidas muchas españolas como Madrid, Barcelona y Valencia. Las mayores mejoras se observaron en las ciudades que aumentaron su espacio verde. El trabajo también sugiere que los riesgos están aumentando más rápido en el sur y el este de Europa.