José V. (Pipo) Roces-Díaz

José V. (Pipo) Roces-Díaz
Cargo

Profesor en la Universidad de Oviedo, investigador en el Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (IMIB) del CSIC-Universidad de Oviedo

Temas

La rápida propagación de los incendios extremos puede provocar cambios en la vegetación a largo plazo

Un estudio publicado en Science Advances ha demostrado que las áreas afectadas por incendios forestales extremos –caracterizados por una rápida expansión y gran dificultad de extinción– tienen una menor cobertura arbórea y una capacidad de recuperación más reducida respecto a incendios menos intensos, lo que puede provocar cambios a largo plazo en la vegetación. El equipo analizó 32,1 millones de hectáreas de bosques de coníferas de Canadá y el oeste de Estados Unidos que sufrieron incendios entre 2012 y 2023. De esa superficie, más de un tercio se quemó tras incendios extremos. En estos casos observaron que, cuanto mayor es la velocidad a la que avanza el frente, mayor es el tamaño, la severidad del fuego y la distancia a las fuentes de semillas de los árboles supervivientes, lo que allana el camino para cambios a largo plazo en la vegetación. 

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Los incendios y las plagas forestales podrían duplicarse en Europa antes de que acabe este siglo

Las alteraciones forestales en Europa —incluidos incendios, plagas de insectos y temporales de viento— podrían llegar a duplicarse antes de finales del siglo XXI en comparación con el período entre 2001 y 2020 si no se reducen las emisiones. En el caso de los incendios, la superficie anual quemada podría casi triplicarse. La región mediterránea se sitúa entre las más vulnerables y casi el 90 % de los bosques mediterráneos podrían verse afectados por más incendios y plagas bajo escenarios de mayor calentamiento. Las conclusiones se publican en un estudio de la revista Science en el que participan centros españoles como el CREAF, el CTFC y la Universitat de Girona.

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La población mundial expuesta a incendios ha aumentado un 40 % en veinte años

Un equipo de EEUU ha analizado la evolución de la población mundial expuesta a incendios forestales entre los años 2002 y 2021. El estudio indica que el número de personas expuestas ha aumentado un 40 %, a pesar de que se redujo el área quemada en un 26 %. Este hecho se debe principalmente al aumento de la población que vive en la interfaz urbano-forestal. “El 85 % de las exposiciones ocurrieron en África, a pesar de que los desastres provocados por incendios forestales en Norteamérica, Europa u Oceanía han acaparado la mayor parte de la atención”, señala el estudio, que se publica en la revista Science.  

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