La crisis climática amenaza competiciones como el Tour de Francia, según muestra un estudio que ha analizado 50 ediciones de la carrera ciclista
Un equipo internacional con participación del ISGlobal ha analizado datos climáticos de 50 ediciones del Tour de Francia, entre 1974 y 2023. Los resultados muestran que, durante el mes de julio, el riesgo de estrés térmico ha aumentado a lo largo de los años, siendo última década la que acumula un mayor número de episodios de calor extremo. En las localizaciones analizadas, el Tour ha logrado evitar hasta ahora las condiciones de máximo riesgo para la salud, pero según las investigadoras, ha sido “una carrera extremadamente afortunada. Con las olas de calor récord cada vez más frecuentes, parece solo cuestión de tiempo que el Tour se enfrente a días de estrés térmico extremo que pondrán a prueba los protocolos de seguridad actuales”. El estudio, que se publica en Scientific Reports, utilizó el Tour de Francia como ejemplo del reto que el aumento de las temperaturas asociado al cambio climático plantea para la organización de eventos deportivos en verano.