El ejercicio físico realizado durante actividades de ocio, pero no durante el trabajo, se asocia a un menor riesgo de demencia
Aunque es conocido que la actividad física puede ayudar a reducir el riesgo de demencia, ahora, un estudio publicado enThe Lancet Public Health sugiere que el contexto es importante. Según un metaanálisis que incluye datos de más de cuatro millones de personas, el ejercicio en el tiempo libre —caminar, montar en bicicleta, correr, nadar o practicar deportes— se asocia con un riesgo sustancialmente menor de padecer demencia. Por el contrario, la actividad física realizada como parte del trabajo está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. El trabajo es observacional, por lo que no permite determinar si el trabajo causa demencia.