Una nueva prueba en sangre podría ayudar a la detección temprana del alzhéimer, según un estudio
Un equipo de Estados Unidos ha analizado los niveles en sangre de tres biomarcadores relacionados con la enfermedad de Alzheimer en 1.350 personas sin demencia y con una edad media de 61 años. Cantidades más altas se asociaron con un peor rendimiento cognitivo cinco años después, por lo que los autores afirman que los hallazgos “demuestran el potencial de detectar la enfermedad de Alzheimer en etapa temprana en adultos de mediana edad mediante análisis de sangre”. En un comentario relacionado, dos expertos que no participaron en el estudio afirman que, en poblaciones jóvenes sin deterioro cognitivo, estas pruebas “pueden generar una mayor tasa de falsos positivos” y advierten que “no son adecuadas para la detección masiva y no selectiva de la patología de la enfermedad de Alzheimer en poblaciones cognitivamente sanas ni en la comunidad”. El estudio se publica en The Lancet.
Paresh Malhotra - alzhéimer sangre mayo
Paresh Malhotra
Jefe de la División de Neurología del Departamento de Ciencias del Cerebro del Imperial College de Londres
Los investigadores analizaron los resultados de las nuevas pruebas de sangre que detectan los cambios proteicos subyacentes en la enfermedad de Alzheimer, realizadas a 1.350 personas con una edad promedio de 61 años. Una proporción relativamente pequeña de personas sin demencia (un 15 % o menos, según la prueba específica) dio positivo en estos análisis de sangre, y estas personas tendieron a obtener peores resultados en algunas pruebas de razonamiento, aunque no en todas.
Este estudio utilizó las nuevas pruebas de sangre —que han comenzado a incorporarse a la práctica clínica— en un número relativamente grande de personas menores de la edad en la que los síntomas cognitivos se vuelven más frecuentes. Esto amplía nuestro conocimiento sobre cuántas personas presentarán resultados anormales en las pruebas de sangre relacionadas con el Alzheimer a esta edad y proporciona información adicional sobre la frecuencia de estos cambios. Dado que se realizó en un único momento, no nos indica cómo cambiarán las proporciones en este grupo con el tiempo. Además, solo se analizaron personas que habían logrado participar en un estudio durante varias décadas, y desconocemos cómo esto habrá afectado las proporciones.
Es fundamental que continuemos realizando investigaciones como esta y sobre los procesos que conducen a la alteración de la función cerebral en el alzhéimer y otras demencias. También es crucial tener presente que un resultado anormal en una prueba de sangre no constituye en sí mismo un diagnóstico clínico y no significa que una persona vaya a desarrollar demencia inevitablemente. Por el momento, solo comprendemos realmente el significado de estas pruebas cuando hay evidencia de deterioro cognitivo, por lo que pueden ser útiles cuando se ha realizado una evaluación clínica, pero aún no comprendemos completamente sus implicaciones cuando se han realizado sin dicha evaluación o en personas donde no hay evidencia objetiva de dificultades cognitivas
Conflictos de interés: Responsable Nacional de Especialidades en Demencia y Neurodegeneración, Red de Investigación del NIHR.
Neurólogo Consultor Honorario, Imperial College Healthcare NHS Trust.
Jefe de Grupo, Instituto de Investigación de la Demencia del Reino Unido.
Neurólogo Consultor de Práctica Clínica, Cleveland Clinic London.
Miembro del Grupo de Trabajo del NHS England (Lecanemab y PET de Amiloide).
Grupo de Trabajo y Finalización, Marco de Servicios Modernos para la Fragilidad y la Demencia.
Administrador, Sociedad de Alzheimer.
Comité Clínico, ARUK.
Beneficiario de la Subvención «Solo Medicamentos» para un Ensayo Financiado por el NIHR, Shire/Takeda.
Comité Independiente de Monitorización de Datos, J&J.
Financiación para investigación del NIHR, ARUK, Sociedad de Alzheimer, MRC, DPUK, BHF, Lifearc, FIFA, FA, UK DRI.
Richard Oakley - alzhéimer sangre mayo
Richard Oakley
Director asociado de Investigación e Innovación de la Sociedad de Alzheimer
La demencia es la principal causa de muerte en el Reino Unido, y un diagnóstico precoz y preciso es más importante que nunca. Los biomarcadores sanguíneos ofrecen una forma prometedora, rentable y menos invasiva de detectar la enfermedad de Alzheimer, por lo que resulta alentador observar el avance en este campo.
Un diagnóstico precoz permite acceder antes a tratamientos, apoyo y ayuda. Este estudio sugiere que los análisis de sangre podrían ayudar a detectar la enfermedad de Alzheimer en personas de entre 60 y 70 años, un grupo que ha sido en gran medida ignorado en investigaciones anteriores, centradas en adultos mayores. Si bien aún no podemos realizar pruebas de detección antes de que aparezcan los síntomas, estudios como este sugieren que esto podría ser una realidad en el futuro.
Al analizar estos biomarcadores en una población más diversa, el estudio dio un paso importante para comprender el uso potencial de estas pruebas de sangre para todos. Sin embargo, aún se necesita más investigación para explorar cómo pueden variar los resultados según la raza, el sexo y la genética de cada persona.
Enfoques innovadores como este y el Desafío de Biomarcadores en Sangre —liderado por la Sociedad de Alzheimer y Alzheimer’s Research UK con financiación de la Lotería Postal— son fundamentales para que las pruebas de sangre para la demencia se incorporen al NHS en los próximos cinco años.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Jiang et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares