Los microplásticos podrían estar detrás del cambio de color del océano en la gran mancha de basura del Pacífico

Los microplásticos más pequeños —inferiores a 300 micrómetros de diámetro— son difíciles de medir en el océano, pero sus propiedades ópticas podrían permitir detectarlos desde el espacio. Un estudio publicado en Communications Earth & Environment ha analizado datos de satélite entre 2002 y 2022, y ha observado que algunas zonas de la gran mancha de basura del Pacífico se han vuelto más azuladas y verdosas. Mediante simulaciones, los investigadores han comprobado que estos cambios son compatibles con un aumento de la concentración de microplásticos en el agua. Los resultados sugieren que el color del océano podría ayudar a detectar esta contaminación desde el espacio, aunque se necesitan mediciones directas para confirmar la relación. 

Reacciones

Anna Sànchez Vidal - plásticos mar

Anna Sànchez-Vidal

Catedrática de la Universitat de Barcelona e investigadora del grupo de investigación en Geociencias Marinas (GMar) donde dirige la línea de contaminación por plásticos y microplásticos

Science Media Centre España

Es un estudio especialmente interesante y original, que apunta a que los microplásticos podrían contribuir a los cambios de color observados en el océano alrededor del giro subtropical del Pacífico norte. A partir de dos décadas de observaciones por satélite y de simulaciones, los investigadores han detectado que el agua se ha vuelto más brillante a la vez en el azul y en el verde. Es un patrón compatible con la acumulación de microplásticos en la columna de agua y difícil de explicar solo por causas naturales. Lo más relevante es que abre una vía prometedora para monitorizar indirectamente desde el espacio los microplásticos más pequeños, precisamente, los más difíciles de muestrear y los que más fácilmente pueden incorporarse a la cadena trófica. 

¿Podría utilizarse para vigilar los microplásticos desde el espacio? Es una posibilidad real, pero todavía no constituye una herramienta operativa. Será necesario validar la señal mediante campañas oceanográficas que combinen medidas de concentración de microplásticos con observaciones satelitales simultáneas. También habrá que comprobar si el método funciona en otras regiones, especialmente en zonas costeras y más productivas, donde los sedimentos, la materia orgánica y el fitoplancton también alteran el color del agua. Sería el caso del Mediterráneo, que acumula concentraciones de microplásticos comparables a las de los grandes giros oceánicos, pero cuyas aguas costeras son ópticamente mucho más complejas. Por ello, la observación por satélite y el muestreo directo deben entenderse como herramientas complementarias. Las redes de observación in situ, incluidas las de ciencia ciudadana, serán esenciales para validar e interpretar estas señales. Si se confirma su utilidad, podría representar un avance muy importante para la vigilancia global de uno de los contaminantes marinos más difíciles de cuantificar en la actualidad.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Andrés Cozar Cabañas - plásticos mar

Andrés Cózar Cabañas

Catedrático de Ecología de la Universidad de Cádiz e investigador del Instituto de Investigación Marina (INMAR).
Science Media Centre España

Como trabajador en este tema desde hace casi una década, el estudio no me convence, aunque reconozco que debo todavía analizarlo con más detalle. 

  1. El estudio no observa el plástico, sino que encuentra una correlación estadística entre cambios en señal observada por el satélite y las tendencias de microplásticos observadas en campo. A partir de aquí propone una relación causal. Sin embargo, los estudios existentes convergen en la idea de que la concentración de microplásticos no son lo suficientemente altas como para ser observados por los sensores espaciales actuales, especialmente, si se utilizan satélite con baja resolución espacial como es el caso de este estudio. 
  2. Existen otros factores que podrían estar interviniendo en los cambios de tendencia en la señal observada por los satélites, desde metodológicos (por ejemplo, derivas temporales en las prestaciones de los sensores o correcciones atmosféricas) a ecológicos (por ejemplo, cambios de tendencia en la composición fitoplanctónica). Por lo que la relación causal es, en mi opinión, discutible. 
  3. Las tendencias actuales en la comunidad científica van más hacia la utilización de sensores con mayor resolución espacial y hacia el seguimiento de eventos extremos de entrada y acumulación de basura marina en costas y aguas costeras. El estudio actual obvia estos trabajos (por ejemplo, Cózar et al., 2024, "Proof of concept for a new sensor to monitor marine litter from space", publicado en Nature Communications).
No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
The ocean’s color is changing near the Great Pacific Garbage Patch
    • Revisado por pares
    • Artículo de investigación
Revista
Communications Earth & Environment
Autores

Cheatham et al.

Tipo de estudio:
  • Revisado por pares
  • Artículo de investigación
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