Prueban en ratones un dispositivo electrónico inalámbrico para tratar la diabetes y la obesidad sin fármacos
Un equipo europeo ha desarrollado y probado en ratones un dispositivo electrónico inalámbrico implantable bajo la piel para tratar la diabetes y la obesidad —diabesidad— sin necesidad de fármacos. El enfoque se basa en la electrocatálisis, que permite convertir el exceso de glucosa en sangre en gluconato, un producto que luego es excretado por los riñones. En una prueba de concepto con ratones con obesidad y diabetes de tipo 2, el uso del dispositivo logró restablecer los valores normales de glucosa en sangre y, tras seis semanas de tratamiento, se asoció con una reducción del peso y de los niveles de triglicéridos. Los resultados se publican en Science.
Ordovás - Diabesidad
José M. Ordovás
Investigador senior en el Centro de Investigación Jean Mayer USDA sobre Nutrición Humana y Envejecimiento y profesor de Nutrición y Genómica en la Escuela de Ciencias y Políticas de Nutrición Gerald J. y Dorothy R. Friedman, ambos de la Universidad Tufts (EEUU)
El hecho de que este trabajo vaya a publicarse en Science me impresionó positivamente y me lancé a su lectura con expectativas muy altas, especialmente, sobre sus posibilidades de llegar a la práctica clínica. De hecho, me parece un trabajo ingenioso y bien desarrollado como prueba de concepto. Los autores estudian cuidadosamente el funcionamiento del dispositivo y muestran que, en ratones con diabetes y obesidad, consigue reducir la glucosa y el peso. El implante utiliza electricidad para transformar parte de la glucosa en otra sustancia que el organismo puede eliminar por la orina; conectado a un sensor, ajusta su actividad según el nivel de azúcar. Hay antecedentes, incluido un trabajo del mismo grupo publicado en 2023 que combinaba el consumo de glucosa con la liberación de insulina. La aportación actual es poder controlar eléctricamente esa transformación sin administrar insulina ni otros fármacos para bajar la glucosa.
Ahora bien, conviene que el entusiasmo vaya acompañado de prudencia. Se ha estudiado en grupos pequeños de ratones con una alteración genética concreta, que no representan toda la diversidad de la diabetes y la obesidad humanas. El tratamiento se evaluó durante seis semanas y el sistema completamente automático, durante doce días. Queda por demostrar que el implante puede funcionar de forma segura durante mucho tiempo y qué ocurre cuando los riñones, encargados de eliminar el producto de la reacción, funcionan peor. Que no se hayan detectado efectos adversos en estos experimentos es alentador, pero todavía no permite asegurar su seguridad en personas. En diabetes y obesidad, el éxito debe medirse también en menos complicaciones y mejor calidad de vida. Es una vía interesante, aunque mis expectativas iniciales sobre su aplicación clínica quedan, por ahora, a la espera de los siguientes pasos.
Barrado - Diabesidad
Josefa García Barrado
Profesora titular de Farmacología e investigadora del grupo Neuroendocrinología y Obesidad de la Universidad de Salamanca
Mi opinión respecto a este artículo es que es muy innovador y aborda una metodología muy diferente a la utilizada hasta el momento para la regulación de la glucemia sin el uso de tratamientos farmacológicos. Presenta la evidencia fundamental de que la electrocatálisis regulada acaba en la formación de gluconato en unas condiciones determinadas. Respecto a la parte técnica, considero la metodología muy interesante, con mucha aplicabilidad y con un buen diseño de un dispositivo implantable con control de circuito cerrado. Sin embargo, esta tecnología, como es lógico al ser tan novedosa, presenta dudas razonables sobre su utilización y sus efectos colaterales desde el punto de vista puramente biológico.
El artículo se basa en los conocimientos bioquímicos previos de los productos y resultados de la catálisis electroquímica de la glucosa. Sin embargo, no se hace alusión a los posibles cambios que se pueden producir al cambiar el entorno de la reacción química y el organismo tiene muchos microsistemas distintos. En este sentido, además de gluconato se pueden producir otros productos y subproductos, algunos descritos en el propio artículo como ácidos grasos libres y cuerpos cetónicos.
Puede ser un buen inicio para conocer con más detalle cómo estos dispositivos pueden llegar a formar parte de nuestro arsenal para el tratamiento de una enfermedad como la diabetes y la obesidad.
Desde el punto de vista del dispositivo, no creo que haya limitaciones; el planteamiento es novedoso y prometedor y muestra cómo el avance de las tecnologías puede ayudar considerablemente a mejorar la calidad de vida de los enfermos. Sin embargo, en los posibles resultados de la utilización de este sí se plantean algunas cuestiones que lo limitan. A grandes rasgos, no se explica si este dispositivo ha descartado la formación de otros compuestos como consecuencia de la electrocatálisis. Tampoco si cambiando las condiciones de pH, tiempo de exposición, localización en un tejido, etc., se pueden alterar las condiciones descritas y llegar a causar efectos perjudiciales o no. No indaga acerca de si los subproductos de la glucosa como los ácidos grasos libres y cuerpos cetónicos van a tener consecuencias metabólicas a largo plazo.
Miramontes - Diabesidad
José Pablo Miramontes González
Médico internista en el servicio de Medicina Interna del Hospital Río Hortega (Valladolid)
Me parece un trabajo muy interesante, sobre todo, por lo novedoso de la idea. Los investigadores han desarrollado un pequeño dispositivo que se implanta debajo de la piel y que es capaz de eliminar el exceso de glucosa de la sangre mediante un mecanismo eléctrico, sin necesidad de utilizar medicamentos.
Lo más llamativo es que, en los ratones estudiados, no solo consiguieron controlar la glucosa, sino también reducir el peso corporal, con pérdidas de hasta un 10 %, y sin detectar efectos adversos importantes durante el seguimiento.
Creo que su principal fortaleza es que plantea una forma completamente diferente de tratar la diabetes y la obesidad, utilizando tecnología para actuar directamente sobre el exceso de glucosa.
Ahora bien, hay que ser prudentes. Estamos hablando de estudios en animales y todavía quedan muchas preguntas por resolver. Por ejemplo, si funcionaría igual en personas, si sería seguro a largo plazo o qué consecuencias podría tener eliminar glucosa de forma continuada. Además, la diabetes y la obesidad son enfermedades mucho más complejas que un simple exceso de azúcar en sangre.
En cualquier caso, creo que es una línea de investigación muy prometedora. No significa que vayamos a sustituir los tratamientos actuales a corto plazo, pero sí demuestra que podemos explorar estrategias terapéuticas que hasta hace poco parecían ciencia ficción.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- Animales
- Estudio experimental
Maity et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- Animales
- Estudio experimental