obesidad

obesidad

A pesar de la pérdida de peso, la mayoría de los medicamentos para la obesidad no mejoran significativamente la calidad de vida, según un estudio

Un equipo internacional ha analizado los datos procedentes de 262 ensayos clínicos con 100.000 personas en los que se evaluaban en total 19 fármacos para la obesidad disponibles actualmente, entre ellos análogos de GLP-1 como la semaglutida o la tirzepatida. En global, los resultados indican que, a pesar de la pérdida de peso sustancial, la mayoría de los medicamentos no mejoran significativamente la calidad de vida y pocos muestran beneficios cardiovasculares al año de tratamiento. Además, aquellos que conseguían una mayor reducción de peso solían acompañarse de más efectos secundarios. El estudio se publica en The BMJ.

0

La falta de sueño se relaciona con aumento de peso en adultos con riesgo cardiometabólico

Según los resultados de dos ensayos clínicos publicados en Annals of Internal Medicine, en adultos con riesgo cardiometabólico alto, casi 80 minutos de privación de sueño por noche durante seis semanas provocaron un aumento de cerca de medio kilo, así como de la circunferencia de la cintura. En total se incluyeron 95 participantes con un patrón de sueño de al menos siete horas por noche. Los niveles de leptina, hormona que controla el balance energético, y el tiempo sedentario también aumentaron con la privación de sueño.

0

Los tratamientos han igualado los niveles de colesterol y de presión arterial en adultos mayores de 40 años con obesidad y sin ella, según un estudio

Un equipo internacional ha analizado datos recogidos entre 1990 y 2024 de casi un millón de personas en siete países respecto a su índice de masa corporal, niveles de colesterol y de presión arterial. Los resultados indican que, en adultos mayores de 40 años, dichos niveles se han ido acercando hasta hacerse bastante similares de forma global en personas obesas y no obesas, posiblemente por la extensión en el uso de tratamientos. A pesar de estos datos, los autores recuerdan que hay otros riesgos asociados a la obesidad no recogidos en el estudio, como la diabetes, la enfermedad renal o el cáncer, entre otros. El trabajo se publica en The Lancet. 

0

Los cambios sociales han provocado que la relación entre genética y obesidad se haya vuelto más fuerte en las últimas décadas, según un estudio

Un equipo del Reino Unido ha analizado el índice de masa corporal (IMC) y variantes genéticas asociadas con la obesidad en cuatro generaciones británicas nacidas en 1946, 1958, 1970 y 2001, es decir, antes y después del aumento de las tasas de obesidad. Los resultados indican que las personas con una predisposición genética a tener un IMC elevado son probablemente más susceptibles que otras a los cambios en su entorno que favorecen la obesidad, como los que se han producido en las últimas décadas relacionados con la comida ultraprocesada o el sedentarismo. Es decir, aunque la genética no ha cambiado, el ambiente obesogénico ha hecho que su asociación con la obesidad se haya reforzado. El trabajo se publica en Plos Genetics.  

0

La obesidad se ha ralentizado en países de ingresos altos desde los años 90 y en España se ha estabilizado

Un análisis global con datos de más de 232 millones de personas revela que el aumento de la obesidad se ha ralentizado o estabilizado en algunos países de altos ingresos desde los años 90 en niños y adolescentes, y, una década después, en adultos. En España se observa esta estabilización o incluso una ligera disminución. En la mayoría de las regiones de ingresos bajos y medios la prevalencia de obesidad continúa creciendo y ya supera, en algunos casos, a la de las economías más desarrolladas. El estudio, publicado en Nature, incluyó 4.050 estudios que abarcaban de 1980 a 2024 de 200 países. 

0

Tanto el medicamento orforglipron como un suplemento bacteriano mantienen la pérdida de peso en pacientes con obesidad, según dos ensayos clínicos independientes

En el tratamiento de la obesidad, mantener la pérdida de peso es la fase más difícil. Dos ensayos clínicos independientes publicados en Nature Medicine han seguido dos estrategias diferentes para ello. El primero es un ensayo en fase 3b con el medicamento GLP-1 orforglipron administrado de forma oral y diaria durante 52 semanas. Este incluyó 376 adultos en Estados Unidos que ya habían completado 72 semanas de tratamiento inyectable con tirzepatida o semaglutida. Casi un 75 % y un 80 % respectivamente de los pacientes de cada inyectable mantuvieron la pérdida de peso. El segundo ensayo incluyó 90 adultos con obesidad de Países Bajos que siguieron una dieta hipocalórica durante ocho semanas y luego recibieron un suplemento diario de la bacteria Akkermansia muciniphila durante 24 semanas, junto con una dieta saludable. Aunque quienes recibieron el suplemento recuperaron más del 13 % del peso perdido inicialmente, los que tomaron placebo recuperaron casi el 33 %. 

0

Un pequeño ensayo clínico muestra que la semaglutida reduce los días de consumo excesivo de alcohol en personas con este trastorno y obesidad

Un ensayo clínico danés en el que participaron 108 adultos con obesidad que buscaban tratamiento por consumo de alcohol ha revelado que una inyección semanal de semaglutida redujo el número de días de consumo excesivo. Esta disminución fue de una media de unos 12 días, un 50 % más que la reducción de ocho días observada en el grupo del placebo. El estudio se publica en la revista The Lancet y ha recibido financiación de la fundación Novo Nordisk, compañía que desarrolla estos fármacos. 

0

La semaglutida es eficaz frente al hígado graso en ratones incluso sin pérdida de peso

Un estudio con participación española ha descubierto en ratones que la semaglutida es capaz de mejorar el estado del hígado graso no alcohólico no solo a través de la pérdida de peso, sino también de forma independiente, lo que explicaría el hecho de que algunos pacientes mejoren sin apenas adelgazar. “No decimos que la pérdida de peso no sea importante, ya que muchas cosas mejoran cuando los pacientes adelgazan. Pero ahora sabemos que el peso no debería ser la única medida de éxito, porque los medicamentos GLP-1 mejorarán la salud del hígado independientemente de si el paciente pierde peso o no”, señalan los autores, que publican los resultados en Cell Metabolism. 

0

Relacionan los efectos de los fármacos GLP-1 para la obesidad con dos variantes genéticas

Los medicamentos GLP-1 para el tratamiento de la obesidad muestran una notable variabilidad entre individuos. Utilizando datos de 23andMe, científicos de esta compañía de test genéticos han realizado estudios de asociación del genoma completo en casi 28.000 personas tratadas con estos fármacos, junto con la pérdida de peso autoinformada y los efectos adversos. Sus resultados, publicados en Nature, han identificado variaciones en dos genes implicados en las vías hormonales intestinales que regulan el apetito y la digestión, aunque advierten de que los efectos de la genética parecen modestos. 

0

La semaglutida oral no frena la progresión del alzhéimer, según un ensayo

La semaglutida oral no es eficaz para ralentizar la progresión en pacientes con enfermedad de Alzheimer leve, según concluyen los primeros grandes ensayos clínicos aleatorizados de fase 3 publicados en The Lancet. En estos ensayos, unos 3.800 pacientes de entre 55 y 85 años con un diagnóstico confirmado y síntomas leves recibieron hasta 14 mg diarios de semaglutida oral o un placebo. Tras dos años, no se observó ninguna diferencia significativa en la progresión de la enfermedad. 

0