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Reacción a una interfaz capaz de reconstruir frases largas a partir de imágenes del cerebro

Un equipo de Estados Unidos ha desarrollado un descodificador de lenguaje no invasivo: una interfaz entre cerebro y ordenador que pretende reconstruir frases completas a partir de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI). Aunque ya existían otros intentos de descodificadores, algunos son invasivos —requieren neurocirugía— y otros no, pero solo identificaban palabras o frases cortas. En este caso, tal y como recoge la revista Nature Neuroscience, el equipo grabó las respuestas cerebrales —registradas con fMRI— de tres participantes mientras escuchaban 16 horas de historias. Los autores usaron estos datos para entrenar el modelo, que luego pudo descodificar otros datos de fMRI de la misma persona escuchando historias nuevas. El equipo sostiene que el modelo entrenado con los datos de una persona no descodifica bien los datos de otra, lo cual indicaría que se requiere la cooperación del sujeto para que funcione.  

01/05/2023 - 17:00 CEST
 
Reacciones

David Rodríguez - interfaz

David Rodríguez-Arias Vailhen

Subdirector de FiloLab y profesor de Bioética en la Universidad de Granada

Science Media Centre España

Todos hemos lamentado en algún momento no haber podido registrar o dejar por escrito un pensamiento puntual, alguna idea brillante o alguna imagen bella que tuvimos y que no pudimos conservar por no tener bolígrafo a mano o porque al transcribirla perdió la viveza y precisión con la que la imaginamos. Algunos músicos matarían por poder transcribir las notas de las melodías que imaginan mientras sueñan, pero que se les escapa irreversiblemente tan pronto se despiertan. ¿No sería fabuloso que existieran máquinas para leer la mente y transcribir el pensamiento? 

El estudio Semantic reconstruction of continuous language from non-invasive brain recordings nos acerca a ese escenario. Esta investigación demuestra la capacidad de descodificar la mente de personas que, sin articular palabra, pueden comunicarse hasta el punto de que se puede determinar si están contando el cuento de Caperucita Roja o el de los Tres Cerditos. Para llegar ahí es preciso aplicarles simultáneamente una combinación de tecnologías –resonancia magnética y un receptor de señales neuronales que son enviadas a una brain-computer interface (BCI)– y que pasen por un proceso de entrenamiento a la máquina que dura horas. Pero no está mal, como avance. Los hallazgos van más allá de lo conseguido hasta el momento por las BCIs, que ya habían logrado traducciones mucho más rudimentarias del pensamiento. Filosóficamente hablando, los hallazgos suponen una posible vía para superar la perplejidad que nos crea la transformación de la anatomía y fisiología cerebral en símbolo y pensamiento: para comprender la emergencia de la mente (que no es solo lenguaje).  

Como suele suceder con todo avance tecnológico, este también arroja una advertencia a la responsabilidad. Que una máquina pueda acabar leyendo tu mente, una vez entrenada, es posible que, de manera involuntaria y sin tu consentimiento (por ejemplo, mientras duermes) pueda ir traduciendo retazos de tu pensamiento. Nuestra mente ha sido hasta ahora la guardiana de nuestra intimidad. Podemos guardarnos celosamente ciertos pensamientos, los más inconfesables, si así lo queremos. Este hallazgo podría ser el primer paso para que en el futuro esa libertad se viera comprometida. Más nos valdría entonces soñar solamente bellas melodías. 

Declara no tener conflicto de interés
ES
Publicaciones
Semantic reconstruction of continuous language from non-invasive brain recordings
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Humanos
Revista
Nature Neuroscience
Fecha de publicación
Autores

Jerry Tang et al.

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Humanos
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