Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC)
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Investigador en Instituto Pirenaico de Ecología (IPE)
Profesor de Investigación en el Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC)
El próximo lunes, 17 de agosto, arranca en Ulán Bator (Mongolia) la COP17 sobre desertificación. Se trata de la primera de las tres cumbres ambientales que tendrán lugar este año. La siguiente cita será en Ereván (Armenia), donde del 19 al 30 de octubre se celebrará la COP17 sobre biodiversidad y el año terminará con la COP31 sobre clima, que tendrá lugar en Antalaya (Turquía) del 9 al 20 de noviembre y estará copresidida por Australia. ¿Por qué no se ha planteado una cumbre que englobe a las tres? ¿Sería más adecuada una cumbre del clima cada dos años, como las de biodiversidad y desertificación? Con Estados Unidos fuera del tablero, ¿quién las lidera? Para responder a estas y otras preguntas, el SMC España organizó una sesión informativa con expertos y expertas con amplia experiencia en este tipo de cumbres.
Un equipo de la Universidad de Stanford (EEUU) ha analizado el estado de conservación de 1.376 especies de animales carroñeros. Los resultados, que se publican en la revista PNAS, indican que el 36 % de ellas están amenazadas o en declive, especialmente las de gran tamaño y los carroñeros obligados —que dependen exclusivamente de la carroña para su alimentación—. Por el contrario, está aumentando el número de carroñeros de pequeño tamaño y facultativos, como los roedores —para los que la carroña no es su única fuente de alimento—. Según los autores, esto “podría aumentar los riesgos de enfermedades que grandes carroñeros han ayudado a mitigar”.
Una investigación internacional realizada en más de 3.000 especies de árboles y arbustos de 164 ciudades –entre ellas Barcelona, Valencia y Santa Cruz de Tenerife– revela que hasta dos tercios de las especies arbóreas urbanas podrían estar experimentando ya condiciones climáticas que superan sus márgenes de seguridad. El estudio se publica en Nature Climate Change.