El ejercicio físico resulta similar a la terapia psicológica para el tratamiento de la depresión
El ejercicio físico de cualquier tipo muestra beneficios similares a la terapia psicológica para el tratamiento de la depresión en adultos. Es una de las conclusiones de una nueva revisión sistemática de la Colaboración Cochrane en base a datos de casi 5.000 personas y que supone la última actualización de una revisión publicada por primera vez en 2008. Respecto a los antidepresivos, la investigación muestra un efecto similar, pero la evidencia es algo más limitada. Los autores señalan la falta de robustez en cuanto al tratamiento a largo plazo del ejercicio físico.
2026 08 01 Jeff Lambert ejercicio depresión
Jeff Lambert
Profesor asociado en Psicología de la Salud en la Universidad de Bath (Reino Unido)
Se trata de una revisión Cochrane bien realizada, que utiliza métodos rigurosos para identificar y analizar la evidencia disponible. Sin embargo, como señalan los autores, sus conclusiones están limitadas por la calidad de los ensayos que incluye. Muchos de los estudios sobre el ejercicio eran pequeños y presentaban deficiencias metodológicas, y cuando el análisis se limita a los ensayos más sólidos, el beneficio aparente del ejercicio para la depresión se reduce, aunque sigue siendo estadísticamente significativo. Existen algunas pruebas que sugieren que el ejercicio puede ser tan eficaz como la terapia psicológica o los medicamentos antidepresivos, pero esta conclusión se basa en un número reducido de estudios y, por lo tanto, conlleva una incertidumbre considerable. La revisión tampoco puede decirnos con certeza si el ejercicio funciona mejor para la depresión más o menos grave, si la eficacia varía según el tipo de ejercicio o si las personas deben pasar de la medicación o la terapia a solo ejercicio.
También es importante señalar que esta revisión se centró principalmente en programas de ejercicio estructurados, a menudo supervisados, que tienden a atraer a voluntarios motivados que están dispuestos y son aptos para participar. Esto limita la aplicabilidad de los resultados a la población general de personas con depresión. La revisión no incluyó intervenciones basadas en consejos sobre ejercicio o apoyo conductual, que son mucho más comunes en la atención rutinaria. Por ejemplo, los autores excluyeron el gran ensayo TREAD del Reino Unido, en el que se asignó aleatoriamente a personas con depresión en atención primaria a recibir la atención habitual o la atención habitual más el apoyo de un facilitador de actividad física. Esto significa que los resultados reflejan los efectos del ejercicio organizado en condiciones de ensayo, en lugar de la eficacia de ayudar a las personas a ser gradualmente más activas en la vida cotidiana de manera acorde con sus objetivos y valores.
En la práctica real, y a falta de estudios más pragmáticos, probablemente sea mejor considerar la actividad física como una opción útil o un complemento de los tratamientos existentes, en lugar de como un sustituto directo de la atención establecida. Todavía se necesitan más estudios de alta calidad que combinen el apoyo conductual con entornos de atención rutinaria.
2026 08 01 Brendon Stubbs ejercicio depresión
Brendon Stubbs
Investigador senior del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King's College de Londres (Reino Unido)
Esta revisión Cochrane proporciona pruebas sólidas de que el ejercicio puede reducir moderadamente los síntomas depresivos en adultos en comparación con la ausencia de tratamiento o las intervenciones de control, con efectos que parecen comparables a los de las terapias psicológicas o los antidepresivos en las limitadas comparaciones directas disponibles.
Esto concuerda con revisiones sistemáticas y metaanálisis anteriores, lo que refuerza el argumento a favor del ejercicio como opción basada en la evidencia para el tratamiento de la depresión, aunque los datos a largo plazo siguen siendo limitados (algo que también es habitual en otros tratamientos).
En la práctica clínica, esto respalda la integración del ejercicio en los planes de tratamiento de la depresión, dado su perfil favorable de eventos adversos en comparación con los efectos secundarios farmacológicos.
En última instancia, para las personas con depresión, las pruebas indican que el ejercicio puede ofrecer beneficios a corto plazo similares a los de la terapia o la medicación para algunas personas, pero las decisiones sobre el cambio o la combinación de enfoques deben tomarse en colaboración con los profesionales sanitarios, teniendo en cuenta las circunstancias individuales. Sin embargo, es hora de que los servicios sanitarios se adapten y garanticen que el ejercicio forme parte del conjunto de opciones estándar para las personas con depresión.
Conflictos de interés: miembro del consejo editorial de las revistas Journal of Physical Activity and Health, Ageing Research Reviews, Mental Health and Physical Activity, The Journal of Evidence Based Medicine y The Brazilian Journal of Psychiatry. Brendon ha recibido honorarios por la coedición de un libro sobre ejercicio y enfermedades mentales (Elsevier), un curso educativo asociado y trabajos de asesoría no relacionados con ASICS y FitXR LTD.
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Andrew J Clegg et al.
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