El aumento del nivel del mar incrementa la frecuencia de los fenómenos extremos en las costas
El aumento del nivel del mar ha cuadruplicado la frecuencia de los fenómenos extremos relacionados con este fenómeno en las costas desde 1900. Es una de las conclusiones de un estudio, con participación española, que sugiere que el cambio climático ya ha alterado el riesgo de inundaciones costeras y pone de relieve la necesidad de integrar estos cambios en las estrategias de adaptación y gestión de riesgos. Más de 680 millones de personas en todo el mundo viven en regiones costeras de baja altitud, donde pequeños cambios en el nivel del mar pueden afectar significativamente al riesgo de inundaciones. El estudio se publica en Nature Climate Change y coincide con otro trabajo, publicado el mismo día en Science Advances, que asegura que desde los años 70 se ha triplicado el número de días en los que el nivel del mar ha sobrepasado las medias anuales.
María José Sanz - nivel del mar
María José Sanz
Directora del BC3 (Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático)
El trabajo de Nature Climate Change se sustenta en una cadena de validación sólida y creíble: 163 registros mareográficos de larga duración reproducidos mediante simulaciones CMIP5 combinadas con movimiento vertical del terreno (VLM) y almacenamiento terrestre de agua (TWS). El remuestreo estratificado (5.000 muestras) utilizado para corregir la fuerte concentración de mareógrafos en Europa y Norteamérica constituye una fortaleza genuina del estudio. Las conclusiones están bien respaldadas para la señal del nivel relativo del mar (RSL, por sus siglas en inglés), que es el verdadero objeto de estudio del trabajo.
Los estudios previos de atribución habían identificado huellas de la influencia humana en componentes individuales (expansión termoestérica, pérdida de glaciares) o en el nivel medio global del mar. Este artículo lleva esa lógica hasta el nivel local del RSL y, por primera vez a escala global, hasta la frecuencia de los eventos extremos, algo que anteriormente solo se había demostrado para el caso aislado del huracán Sandy. También confirma el consenso previo de que es el RSL, y no los cambios en la marejada ciclónica o en las mareas, el principal responsable de las tendencias observadas en los niveles extremos.
Los autores utilizan la generación más antigua de modelos CMIP5 (una decisión justificada por la ausencia de simulaciones con forzamientos individuales de hielo y glaciares en CMIP6). Asimismo, excluyen deliberadamente las no estacionariedades de las marejadas ciclónicas y de las mareas, que otros estudios han demostrado que pueden ser importantes a escala regional; también quedan fuera mares semicerrados como el Mediterráneo y el Báltico.
La conclusión más relevante es que la transformación del riesgo de inundación costera ya está en marcha y no es simplemente una proyección para 2050–2100. Esto tiene implicaciones directas para la planificación de la adaptación, el diseño de infraestructuras y la fijación de primas de seguros. La sugerencia adicional de los autores de que esta evidencia podría contribuir a litigios climáticos y reclamaciones por pérdidas y daños es plausible, aunque más especulativa: la atribución a escala local permite establecer una relación causal física, pero traducir esa causalidad en responsabilidad legal o en la valoración económica de los daños requiere pasos que van mucho más allá de lo que el propio estudio demuestra.
José Ángel Nuñez - nivel del mar
José Ángel Nuñez
Portavoz de Aemet
Sobre el estudio de Nature Climate Change lo que puedo decir es que los datos de satélite confirman que el nivel del mar está aumentando 3 mm/año en nuestra zona y que eso implica 10 cm en los últimos 30 años, que parece que no es mucho, pero que en playas tan llanas puede significar un retroceso de la línea de costa de 10 m.
Cuando se produce un temporal, el nivel de base más alto y la línea de costa en regresión, da lugar a impactos más severos.
Además del aumento del nivel del mar en un mar semicerrado como el Mediterráneo, otros factores como menos aportación de sedimientos de los ríos o construcciones como espigones y otras barreras, también incluyen de forma más local.
- Artículo de investigación
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